Joaquín Sorolla y Batista

Puente 148(2012)

Joaquín Sorolla nació en Valencia el 27 de febrero de 1863.
Sus padres murieron tempranamente víctimas del cólera, cuando Sorolla tenía dos años. Ello hizo que una hermana de su madre y su marido se hicieran cargo de la educación del pequeño. Procuraron hacer del niño un trabajador culto.
Lo enviaron a la Escuela Normal de Valencia para cursar los estudios de primeras letras, pero no le atraía la literatura. Lo que más le gustaba era dibujar y su tío lo matriculó en las clases nocturnas de dibujo de la Escuela de Artesanos, en donde aprendió los rudimentos del dibujo. En 1876 ingresó en la Academia Povincial de Bellas Artes de San Carlos y tomó clases particulares, dadas por el pintor valenciano José Estruch.

En 1879 obtuvo el diploma Primer Accésit y la medalla de cobre en la Exposición Regional de Valencia por la acuarela titulada El Patio del Instituto.
Contó con la protección del fotógrafo Antonio García, que lo puso a trabajar en la fotografía, trabajo que le dejaba tiempo libre para dedicarse a la pintura.

En 1881 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid con tres pequeñas obras, tres marinas, sin obtener gran éxito.
Esa estancia en Madrid la aprovechó para visitar el Museo del Prado y para estudiar y hacer copias de Ribera y de Velázquez.

En 1883 obtuvo la medalla de oro en la Exposición Regional de Valencia por Monja en oración, cuadro que se apoya en la tradición de la pintura española, se caracteriza por su sobriedad y denota la influencia de Ribalta, Ribera y Velázquez.

Un año más tarde, pidió la plaza de pensionado en Roma que concedía la Diputación de Valencia y que consistía en una estancia de tres años en Roma -con una dotación de tres mil pesetas- y obligaba a tres envíos anuales, el último de los cuales debía de ser un cuadro de tema histórico, para comprobar los progresos realizados.
Aunque esa pensión dio paso a una nueva fase en su vida y a una nueva era en su trabajo, la pintura italiana le decepcionó : no se correspondía con su modo de concebir la pintura.
A los tres meses de su llegada a Roma, hizo un viaje a París, donde permaneció durante toda la primavera y todo el verano. Pasó esos meses recorriendo los museos y el Salón de Artistas Franceses. Trabajó con ardor, realizando apuntes y estudios de cuanto veía en las calles y bulevares, en los cafés, en los ómnibus.
En otoño volvió a Roma y permaneció allá hasta 1887, preparando su asistencia a la Exposición Nacional de España en la que presentó El entierro de Cristo. Este cuadro provocó un escándalo. No gustó porque ya se perfilaba el predominio del ambiente, y la luz empezaba a ocupar un papel protagonista.

En 1888 se casó con Clotilde, la segunda hija del fotógrafo valenciano Antonio García. A partir de esa fecha, la influencia del matrimonio en la vida íntima del pintor se reflejó en sus creaciones pictóricas, una influencia benéfica.
El pintor y su mujer se instalaron en Asís hasta junio de 1889, donde él pintaba para subsistir. Los cuadros de esa época los vendió gracias a un marchante llamado Jover, que residía en Roma, y que mandaba a América del Sur.
Más tarde volvieron a Roma y se después se marcharon a París. Fue una estancia muy fecunda ; el impresionismo triunfaba en ese tiempo, sacando a la luz una versión remozada de la pintura al aire libre. Sorolla visitó la Exposición Universal de París que presentaba a los pintores naturalistas del Norte.
Luego volvió a Madrid y allí se estableció con su mujer. Empezó entonces un periodo de madurez y de autenticidad en su obra.
En octubre de 1892 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes con Otra Margarita. Según un crítico, esta Exposición representó « el primer paso dado por los artistas españoles en el camino de la verdad ».
Su obra fue considerada por muchos críticos como la más lograda de todas las allí presentadas.
En el verano de 1894 pintó el primer lienzo de indiscutible corte sorollesco.
En 1895 su obra Aún dicen que el pescado es caro le permitió obtener la Primera Medalla de la Exposición Nacional, lienzo en el que había desparecido el tema histórico.
En esa época inició un cambio de estilo que le orientó hacia un camino definitivo : el impresionismo español.
Se puede decir de Sorolla que es el gran impresionista español.
En la Exposición de Madrid de 1896, en la que había presentado once obras, se presentó por primera vez Pablo Picasso.
En 1889, nueva Exposición Nacional de Bellas Artes en la cual figuran siete obras de Sorolla, a quien la crítica calificó en esa ocasión « la figura más culminante de la pintura española ».
Aparecía como el paladín indiscutible del movimiento naturalista ; era el representante español más destacado de la corriente que triunfaba en el extranjero.

A finales del siglo XIX, Sorolla estaba a la cabeza de una Escuela. Había muchos discípulos estudiando en su taller, tratando de seguir el camino abierto por el maestro.
Sin embargo los críticos consideraban su pintura vulgar, sin contenido. Era debido a que el artista daba importancia a los temas populares, a lo superfluo, a lo que carece de hondura psicológica, de belleza, de elegancia decorativa.

En 1901 empezó la segunda fase de su obra al recibir la Medalla de Honor en la Exposición de Bellas Artes, en la que había presentado dieciséis obras.
En 1904 fue nombrado vicepresidente del jurado de la Exposición Nacional y se consideraba a Sorolla como primerísimo pintor.
En su taller y escuela, pintores como Chicharro recibían sus enseñanzas. Luego, esos discípulos mostraron una personalidad propia.
En 1905 tuvo lugar el Salón de los Artistas Franceses en el cual presentó Sol de la tarde y Verano. Durante ese mismo año viajó por Francia e Inglaterra y se instaló en Jávea, pequeña playa de Levante, donde pintó a adolescentes y niños nadando, así como escenas de pesca.
El impresionismo aparecía en su obra : una pintura aérea, ligera, con efectos luminosos que pueden compararse a los de Nymphéas de Monet.

Después de 1905 disminuyó su asistencia a las Exposiciones de Bellas Artes y a partir de 1906 hizo las suyas propias. Ese año marca el cenit de su energía.
De 1906 a 1911 se celebraron diez exposiciones de su obra en el extranjero : París, Berlín, Dusseldorf, Colonia, Londres, Nueva York, Búfalo, Boston, Chicago, San Luis. Hecho poco común en esa época en la que las exposiciones personales estaban reservadas generalmente a pintores ya difuntos, como homenaje a su memoria.

En uno de sus viajes a Estados Unidos, presentó en Chicago 161 obras y dio una conferencia en castellano, traducida al inglés. Pero su obra cumbre fue la decoración que llevó a cabo para la Hispanic Society de Nueva York. Acordó su realización en París el 26 de octubre de 1911, con el señor Huntington. ¿En qué consistía este trabajo ? Se trataba de una serie de lienzos representativos de las regiones españolas para decorar una sala rectangular de 3,5 m de altura. El tiempo acordado era de cinco años y el precio de 150.000 dólares. La obra titulada Provinces of Spain debía constar de catorce paneles pintados al aire libre. Para pintarlos, el pintor viajó por toda España ; empezó por el cuadro dedicado a Castilla y acabó con el dedicado a Andalucía, pintado en Ayamonte en 1919. Mientras tanto pintó también muchos retratos para la galería de la Hispanic Society.

En el verano de 1916 pintó por última vez en la playa de Valencia. Desgraciadamente sufrió un ataque mientras pintaba el retrato de Pérez de Ayala y a partir de ese momento la salud del pintor fue descayendo y degradándose
.
El 16 de marzo de 1919 fue admitido en la Real Academia de Bellas Artes para cubrir la vacante de otro pintor valenciano, Martín Cubells. Además, fue nombrado profesor de colorido y composición en la Escuela, al mismo tiempo que acababa con sus cuadros para la Hispanic Society.
Murió en Cercadillas, el 10 de agosto de 1923 y fue enterrado en Valencia con honores de Capitán General.

Obra de Joaquín Sorolla.
Se puede considerar la obra de Joaquín Sorolla según los temas y géneros.
Empezó por cuadros de historia porque cuando inició su carrera de pintor tuvo que someterse al género que dominaba en aquella época, es decir el género histórico. Por ello presentó en la Exposición Nacional de Madrid, en 1884, un lienzo, El Dos de Mayo, cuyo tema es la defensa del Parque de Artillería. Se puede mencionar otro cuadro de este tipo, El grito del Palleter, que se basa en un hecho histórico de la guerra de Independencia.
Hasta el final del siglo XIX, Sorolla pintó esencialmente cuadros de historia y de tesis. Sus temas principales eran sociales puesto que sentía simpatía por las clases desheredadas. Un buen ejemplo de esa época es Otra Margarita, pintado in situ en 1892, es decir en el interior de un coche de tercera clase en la estación del Grao de Valencia.
En 1894 ya había elegido el mar y la playa como fuente de inspiración. Se inspiraba sobre todo en la vida cotidiana de los pescadores valencianos en Jávea : La bendición de la barca, La vuelta de la pesca y Pescadores valencianos datan de aquellos años.
Pero en la playa de Jávea no se limitaba Sorolla a observar el trabajo de los pescadores. Los niños que jugaban en la playa y el mar le interesaban también y fueron temas de una multitud de lienzos que dieron fama al gran artista : La playa de Valencia, Después del baño, Sol de la tarde y Verano.
Además de estas grandes obras, produjo Sorolla una serie de retratos de su familia, de personalidades de su época, artistas, escritores…

Y hay que añadir un cierto número de lienzos que no pueden clasificarse según un género determinado. Se trata de cuadros pintados para certámenes o para gentes que le habían pedido un cierto tema. Sin embargo algunos de ellos son importantes e incluso grandes obras.
Pero no sería completo este breve aspecto de la obra de Sorolla sin hablar de la gran obra en la cual trabajó durante seis años para la Hispanic Society de Nueva York. Esta Hispanic Society había sido fundada en 1904 en Nueva York por el señor Huntington. Se trataba de un museo de arte español que poseía una biblioteca de materias españolas. En 1911 firmó Sorolla en París un contrato con el señor Huntington en el que se comprometía a encargarse de la decoración del gran salón de la biblioteca, con paneles alusivos a las regiones españolas. Consistía esa obra en catorce paneles para los cuales tuvo Sorolla que viajar por toda España puesto que, según su costumbre y temperamento, quería pintar siempre in situ y dar también una síntesis de lo que era España.

Pero, al contemplar su obra, ¿cómo se podría caracterizar a Sorolla ?
Si miramos su obra principal, en la cual se coloca la personalidad entera, podemos decir que es Sorolla pintor de la luz, pintor de la playa y de Valencia, e innovador de la pintura de paisaje al aire libre.

Es también el más genuino artífice de la introducción de la estética impresionista en España, aunque con notables modificaciones. El sorollismo es una variante levantina del impresionismo. Sorolla vio pronto lo que había de bueno y de verdadero en el impresionismo y lo asimiló inmediatamente.
No obstante, su impresionismo es diferente del de los franceses : el de Sorolla es sencillez, espontaneidad, inspiración y da lugar al impresionismo sorollesco. Porque, si bien existe un paralelismo entre los impresionistas franceses y Sorolla, éste permaneció siempre muy libre de su influencia; dando al dibujo toda su importancia, con harmonía, equilibrio y composición.

Mireille VERDIÈRE