In memoriam: Francisco Ayala (1906-2009)

Puente 139(2009)

Falleció el veterano de las letras españolas

Francisco Ayala nació en Granada en 1906 y murió en Madrid, el 3 de noviembre 2009, a los 103 años.
Muy joven se trasladó a Madrid para estudiar derecho y, a principios de los años treinta, se fue de becario a Alemania para ampliar sus estudios. Allá asistió al ascenso del nazismo. Al regresar a España, fue nombrado catedrático de Derecho Político de la Universidad Complutense de Madrid.
Republicano de pura cepa, el estallido de la guerra civil lo sorprendió en Chile, donde estaba dando un ciclo de conferencias. Regresa a España y el gobierno lo mando a Praga, de Secretario-Consejero de la Embajada española.
Acabada la guerra, y como muchos otros intelectuales, emprende el camino del exilio ; primero a Argentina, en donde se quedó hasta 1950, dando clases de sociología. Luego a Puerto Rico y a Estados Unidos. Volverá definitivamente a España en 1980.

Con diecinueve años publica su primera novela, Tragicomedia de un hombre sin espíritu y, un año después, Historia de un amanecer, novelas ambas que se encuadran dentro de los cánones de la novela tradicional, la de Pérez Galdos y Pío Baroja. Pero muy pronto abandona ese camino para seguir vías más vanguardistas.

En Argentina publica tres colecciones de cuentos : Los usurpadores, Editorial Sudamericana, 1949, La cabeza del cordero, Losada, Buenos Aires, 1949, reeditado en Alianza y en Cátedra, e Historia de macacos, Autor Editor 15, 1954. La temática es la del poder y la corrupción que lo acompaña.

Muertes de perro, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1958, es su primera novela escrita en el exilio. El narrador es un minusválido, un individuo sin escrúpulos e incluso malo, quien, amparado por su invalidez, pudo estar a la escucha y enterarse de los secretos de palacio y reunir documentación (cartas, recortes, notas,…) para escribir la crónica de la dictadura de Bocanegra -un déspota mediocre y alcohólico de una pequeña república medio dormida en la selva americana, y que más tarde será asesinado por su secretario.
Echa una mirada cínica al ambiente social y al deterioro moral de un pueblo obligado a vivir en un régimen dictatorial, al nepotismo de los que mandan y al servilismo de los subordinados.
Sin embargo, el verdadero objetivo del narrador no es escribir la crónica de una época pensando en los historiadores de mañana, sino tomarse la revancha sobre su aspecto físico, hacerse un nombre, él, que no representa nada a los ojos de los demás : « Ellos los demás pugnan, ellos luchan, ellos se desgarran, ellos se arrancan la vida y, movidos por oleadas de ciega pasión, actúan como protagonistas. Sin embargo, ¿ Quién les dice que no haya de ser mi nombre, el nombre de Luis Pinedo, del insignificante Luis Pinedo, el que se haga ilustre, a fin de cuentas…»

El fondo del vaso, Editorial Sudamericana, 1962, trata los mismos temas, pero ubicándolos en una sociedad democrática.
Cabe mencionar también El as de bastos, Sur Ediciones (1963), El jardín de las delicias, Seix Barral, 1971, una recopilación de novelas cortas y El tiempo y yo, Espasa-Calpe, 1978.
Francisco Ayala es también autor de dos libros de memorias muy interesantes, Recuerdos y olvidos I y II.

Si bien las obras de Francisco Ayala se editaron en España en tiempo de Franco, lo fueron con muchos cortes. Hubo que esperar hasta 1993 para que se publicara en la editorial Alianza una edición definitiva, titulada Narrativa completa.

Fue galardonado con los premios más prestigiosos, como el Premio de la Crítica (1972), el Premio Nacional de Narrativa (1983), el Premio de las Letras Españolas (1988), el Premio de las Letras Andaluzas (1990) el Premio Cervantes (1991) y el Premio Príncipe de Asturias (1998).

Rodolphe STEMBERT