REC, un filme de Jaime Balaguero

Puente 133(2008)

REC, un filme de Jaime Balaguero

En la cartelera de las salas belgas (Bruselas, Namur…) Próximamente en DVD.
Con Manuela Velasco, Ferrán Terraza…,1h20, 2007.

Un tópico más acaba de desaparecer : ya no aparece en primera plana la película de horror americana, sino más bien… la española. ¡ Y de qué manera! El último opus del maestro catalán Jaume Balaguero dejó pasmado al Jurado del reciente Festival del Filme fantástico de Bruselas que le concedió el “Corbeau d’argent”. El público no ha ido a la zaga, ya que le ofreció su propio premio para añadir a los del jurado. ¡ Cuántos trofeos! Además de dos Goyas, del premio del público y del mejor filme extanjero en Oporto, de otras tres recompensas en Gerardmer, de cinco en Sitges, del Silver Scream en Amsterdam. Y casi seguro que la serie no se acabará ahí.

¿Cómo explicar este entusiasmo? Y eso que uno sale de esta película terriblemente irritado, mareado, sacudido… y aliviado, sobre todo por respirar al aire libre, el buen aire de la acera en donde hay gente tranquila y con aspecto normal. ¡Esa es la explicación! La película de Balaguero molesta fuertemente, tanto por el tema como por la forma. El tema: en un ambiente espantoso, “a puerta cerrada”, (huis clos) en un edificio acordonado por la policía en el que se encuentran prisioneros un equipo de televisión, unos bomberos, la periodista y el operador, algunos policías cogidos en la trampa y los desgraciados habitantes del lugar. ¿Qué les pasó? Prohibido responder, so pena de revelar la intriga. Pero avisamos : hay sangre, mordiscos, gritos, destrucción. El infierno no debe de ser peor…

No se le ahorra nada al espectador, aterrorizado en su butaca. Es mucho más que una ficción, es un reportaje que sacude, que salpica con gravedad y que remueve las tripas.La técnica utilizada por el equipo de rodaje es nada menos que genial. Genial e insoportable al mismo tiempo: lo vemos todo, presenciamos cada detalle atroz gracias al objetivo de la cámara cinematográfica que se insinúa por todas partes. Heroico el operador que sigue a su reportera, la cual sigue a su vez al equipo de bomberos, grabando muy de cerca cada fase de la acción. Arriesgándose a caer con las víctimas, a recibir los golpes o la sangre en la lente del objetivo. No importa, la hiperprofesional periodista le ordena seguir filmando hasta el final. Y ustedes irán hasta el final de la noche, de una planta a otra del edificio atacado por la rabia, por una extrema crueldad, por una furia que se ampliará hasta el paroxismo.

¿El séptimo arte ? Muy original, es cierto, en el plano de la realización y de los efectos especiales. Pero horriblemente indigesto para los estómagos delicados. Es evidente que la cosa no resulta tan molesta ya que satisface de un Festival a otro. En nuestro mundo de bestias, Jaime Balaguero ha encontrado su sitio y la complicidad de un público hechizado, listo para bailar al son que tocan los lobos, ávidos de carne trémula [Rec], para grabar o ¿para vomitar?

Michel DUCOBU
traducido del francés por Martine Melebeck