Isaac Rosa ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil!

Puente 129(2007)

Isaac Rosa ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil!
Seix Barral, Barcelona, 2007

En el número de Puente de marzo, publicamos una reseña de una novela de Isaac Rosa, El vano ayer, señalando que se trataba de la segunda novela de este autor, siendo la primera La malamemoria.
Ahora Isaac Rosa reedita esa obra, con el título ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil !,
El autor sitúa los sucesos en 1977. El protagonista, Julián Santos, es un profesor de instituo el cual, para mejorar su tren de vida, actuaba también de escritor a sueldo, redactando discursos para segundones del régimen, y escribiendo libros que otros firmaban. Cuando empieza la historia, ya no tiene muchos encargos : « Desde que murió Franco no recibo muchos encargos ; la mayoría de mis clientes han enmudecido y los que llegan nuevos todavía desconfían de mí, porque me relacionan estrechamente con el régimen. » (p.35)
Es contratado por la viuda de Gonzalo Mariñas, un empresario reconvertido oportunamente en demócrata. Mariñas murió oficialmente de un infarto, pero en realidiad se suicidó, probablemente debido a los rumores que circulaban sobre su pasado. Ha dejado inacabado un libro de memorias. La tarea de Santos consiste en continuar la redacción de esa biografía, con la meta de lavar y rehabilitar la imagen de Mariñas.
A partir de una foto de Mariñas, donde figura el nombre de un pueblo, Julián Santos se pone a la búsqueda de ese pueblo, que resulta ser una especia de pueblo fantasma que nadie conoce o no quiere conocer. Por fin, y después de muchas peripecias, encontrará aquel pueblo, muy parecido al Comala de « Pedro Páramo », de Juan Rulfo, un pueblo abandonado, donde el tiempo literalmente se ha detenido, poblado de viudas que se han vuelto locas a consecuencia de la matanza de todos los varones, masacre perpetrada siguiendo las órdenes de Mariñas. Alcahaz – así se llama el pueblo – es el símbolo del olvido voluntario : « Mucha gente en la provincia, no obstante, sabía lo que ocurría en aquel pueblo ; pero preferían ignorarlo, hacer como que no existía… Olvidarlo » (p.316)
El suspense es mantenido hábilmente hasta las últimas páginas, que se cierran con un golpe de efecto que no vamos a revelar.
La construcción de La malamemoria es bastante compleja, estructurada a la manera de un rompecabezas cuyas piezas tiene que ir encajando el lector. Los narradores son múltiples : Julián Santos, que cuenta su búsqueda en primera persona, va insertando recuerdos de su propio pasado en la narración; un narrador externo, que se dirige a Julián Santos en segunda persona ; la viuda de Mariñas, que cuenta cosas de su marido ; hay asimismo fragmentos del diario de Mariñas, en los cuales narra su infancia… El autor juega también con la intertextualidad : se alude a Juan Rulfo, a Alberto Méndez, a José Avello, a Max Aub, entre otros.

Al volver a publicar La malamemoria bajo el titulo irónico ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil !, Isaac Rosa ha emprendido un plantamiento muy original e inédito. En un proceso metaliterario tan hábil como inteligente, en vez de ofrecernos una reedición reelaborada y corregida, nos presenta una reedición crítica de aquella obra, o mejor dicho, una edición autocrítica. Cada capítulo de la novela original viene seguido de comentarios en cursiva redactados por un « lector impertinente ». En una advertencia, el autor avisa a los lectores de que va a emprender acciones contra ese sujeto que ha intentado boicotear la publicación. Ese lector, muy entendido, no pasa nada por alto al autor de La malamemoria. Su crítica es afilada e implacable. Va desconstruyendo sistemáticamente la novela, emprendiéndola con el estilo, que califica de « cursi », con aspectos de la historia que tacha de artificiales, con el recurso fácil del deus ex maquina, con efectos demasiado esperados, para enganchar incluso, como el hecho de haber inventado una historia de amor entre Santos, el protagonista, y Ana, la mujer que lo recoge herido en Lublin. Otras veces se permite hacer sugerencias al autor, hacer comentarios complementarios sobre los sucesos, incluso – claro que pocas veces -, elogiar al autor : « Es loable que el autor haya querido hurgar en uno de los aspectos menos conocidos y más sucios del pasado reciente español : el expolio, el saqueo, la utilización de la guerra no ya sólo para eliminar y depurar al adversario ideólogico, sino también para robarle, para hacerse con su fortuna » (p.67).

En pocas palabras, ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil ! invita a dos lecturas paralelas, la convencional y la crítica, que a su vez pueden ofrecer varios niveles de lectura : se puede leer sin tener en cuenta los comentarios del seudolector impertinente o sea leer La malamemoria tal cual se publicó en 1999 ; también puede leerse cotejando el texto con los comentarios, lo que empuja al lector a confrontar la opinión del comentarista con su propia lectura, a distanciarse de la narración y a profundizar en las intenciones del autor. De todas formas, la lectura de ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil ! necesita una gran complicidad por parte del lector

A pesar de las aparencias, no se trata de un mero juego intelectual, sino de una reflexión de fondo sobre la escritura, sus convenciones, sus mecanismos, sus artificios, sus tópicos y, más en particular, sobre el tratamiento de los horrores del franquismo en la literatura•, como comenta el lector anónimo en su última intervención :
Y a todo esto, ¿qué queda de esa mala memoria contra la que se alzaban las armas de la literatura?¿Y qué queda de las víctimas? ¿Y de la guerra? ¿Qué queda de las intenciones vindicativas del autor? Nos tememos que, una vez más, la guerra, la memoria, las víctimas, se convierten en pretexto narrativo, y lo que se pretendía una novela revulsiva se conforma con una historia entretenida, un ejercicio de estilo, una convencional trama de autoconocimiento y, por supuesto, de amor. Eso sí, con la guerra civil al fondo, actuando de referente atractivo, reconocible, donde el lector se siente cómodo y se muestra curioso. Novelas como ésta pueden hacer más daño que bien en la construcción del discurso sobre el pasado, por muy buenas intenciones que se declaren. Debido a las peculiaridades del caso español, a la defectuosa relación que tenemos con nuestro pasado reciente, la ficción viene ocupando, en la fijación de ese discurso, un lugar central que tal vez no debería corresponderle, al menos no en esa medida. Y sin embargo lo ocupa, lo quiera o no el autor, que tiene que estar a la altura de esa responsabilidad añadida. Vale. (pgs. 444-445).

Quedan muchas cosas por escribir sobre ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil ! Concluiremos diciendo que se trata de un libro importante, original, que pone en tela de juicio no sólo el tratamiento de la guerra civil en la novelística española, sino también las convenciones de escritura – y de lectura – de las novelas en general. Con aquellas dos últimas novelas, El vano ayer y ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil !, podemos decir, sin gran riesgo de equivocarnos, que Isaac Rosa se perfila como un novelista y ensayista de gran porvenir.

Rodolphe STEMBERT