Iluminando el aula: 10 años de LovELE

Puente 190 (diciembre 2023)

Esta jornada, la esperábamos desde hacía algunos meses y con impaciencia. Organizada en colaboración con el ILV (Institut des Langues vivantes), la Consejería de Educación, el Instituto Cervantes y el apoyo de la Editorial Difusión (España) y de Talenland (Bélgica), se pudo reunir a muchos participantes.

Introducción

El actual director del ILV recordó que unos 200 profesores fueron formados en 10 años y obtuvieron el Certificado Universitario de Didáctica del español Lengua extranjera. Los talleres libres (en presencial y en línea) que se desarrollaron en paralelo, fueron frecuentados por entre 4000 y 6000 seguidores.

La intervención de Ana Vázquez, Directora del Instituto Cervantes siguió la red metafórica del “Faro”, casa de luz, punto de referencia durante la travesía hacia la otra orilla.

Por fin, Paula Lorente (ILV-UCL) evocó con fotos y testimonios el recorrido de los 10 años de formaciones.

Un representante de Talenland nos presentó el programa de la Jornada.

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Sesión plenaria

Empezamos con una sesión plenaria, luego vendrían 5 talleres paralelos que nos llevarían a la hora del almuerzo.

La primera intervención fue la de Lourdes Miquel titulada “¿Qué es ser profesor de español?

Para los que enseñaron ELE durante 40 años como es mi caso, Lourdes Miquel es una figura bien conocida ya que fue autora de manuales de ELE ya en los inicios de los métodos comunicativos y sigue trabajando en este campo. Es catedrática de español para extranjeros de Escuelas Oficiales de Idiomas.

Ser docente es una cuestión muy amplia y difícil de definir en pocas palabras. Así que Lourdes procedió con su humor legendario. Primero, nos dijo lo que no es ser docente:

  • ¿Ser nativo? No necesariamente ya que el nativo no conoce la maquinaria de la lengua;
  • ¿Ser filólogo? Hay una gran diferencia entre el estudio filológico y la enseñanza del español. Dio unos ejemplos concretos para ilustrar la necesidad de contexto natural del uso de la lengua y no solamente de unas reglas fijas;
  • ¿Ser simpático? Por supuesto, pero los alumnos tienen que aprender del modo más afectivo y efectivo.

Luego, se dedicó a explicar ¿qué es ser profesor de español?

Para eso, recurrió a la metáfora de la actuación médica, como si el profe fuera…

  • Un neurocientífico que tuviera que operar en el cerebro, implantar nuevos segmentos, retocar conceptos, reprogramar maneras de pensar (ej. La leche/el leche, en línea con el italiano il latte!);
  • Un oftalmólogo que ayuda a visualizar (por ejemplo, no ver el imperfecto como relacionado con el concepto de duración);
  • Un traumatólogo, que hace que nuevas señales se conviertan en procesos automáticos;
  • Etc.…

Concluyó con uno de sus inventos: la palabra” enseñaje” ¿O sea, enseñar y aprender a la vez!

Gamificación

Durante la pausa del café, teníamos una misión: encontrar a nuestra comunidad, o sea, a un máximo de 10 personas que tuvieran palabra compatible con la palabra secreta que cada uno había recibido al entrar en la sala. El objetivo era un juego (gamificación) en dos partes, a lo largo de la jornada:

Cita a ciegas” y “Cada oveja con su pareja “. Todos juntos, teníamos que construir un proyecto (ejemplo: el nuestro era imaginar como integrar diferentes disciplinas en nuestra enseñanza) y mostrarlo en un cartel con uso de lápices de colores, dibujos, esquemas…

Talleres paralelos

Después de la pausa café, nos dirigimos hacia el taller que cada uno de los participantes había elegido. En mi caso, era el taller B, dirigido por Lourdes Miquel (¡soy fan absoluta!) y Lola Chamorro, del centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada.

Gramática y léxico, una pareja muy bien avenida” me pareció un título que sonaba como una promesa de “amor” entre dos ejes importantísimos en el aprendizaje de la lengua, muchas veces disociados, sin embargo.

A lo largo de la evolución de la enseñanza de las lenguas extranjeras y, en concreto, de ELE, la relación entre gramática y léxico ha pasado por muchas vicisitudes. En enfoques estructurales, el léxico fue el gran olvidado; en enfoques de corte comunicativo, se relegó la gramática que, sin embargo, se trabajaba “de tapadillo”; el enfoque léxico empezó a postularse como un elemento más potente y necesario que la gramática… A partir de ese tira y afloja de la relación, en este taller, ambos elementos se han tratado como una pareja necesaria, ya que no puede haber comunicación sin gramática y sin léxico.

Lourdes Miquel empezó con la gramática. Fuera de unas reglas gramaticales establecidas a posteriori, el locutor, como se sitúa antes de la enunciación, potencia un uso de la gramática intencional, consciente y significativo.

Lourdes nos dio algunos ejemplos concretos que muestran que, en algunos casos, solo la gramática da significado, no el léxico:

  • Extraterrestre atacar terrícola”. Este léxico enunciado por sí solo, no significa mucho. Que un extraterrestre (¿cuál?) ha atacado (¿va a atacar?) a los habitantes de la tierra (¿o solo a uno?)?
  • La palabra “libro” sola, sin determinantes, no tiene mucho significado, pero sí lo tiene la formulación “Dame un libro (cualquiera); dame el libro (el ya mencionado antes, por ejemplo); dame este libro (que indico cerquita de mí, que casi puedo tocar).
  • Dos expresiones similares, pero con matiz significativo diferente gracias al tiempo de conjugación elegido por el locutor: “Ojalá llegue el tren/ojalá llegara el tren”. La diferencia no es cuestión de realidad del hecho de” llegar” sino cuestión de perspectiva entrevista por el hablante.

A continuación, escuchamos a Lola Chamorro “abogando” por el léxico. Primero, insistió en que los docentes tienen que atender explícitamente al vocabulario y ofrecer modos de presentación en clase.

Se ha demostrado que un 70 % de las palabras que usamos son prefabricadas, o sea que son elementos empaquetados rentables. Por esa razón, es muy rentable enseñar bloques como: “fui a” o también combinaciones lexicales: con “dinero”, asociar pedir, ganar, perder, ahorrar, cobrar, dar, deber, depositar, necesitar…

Gracias a este modo de memorización, se evita también construir sobre la lengua de los aprendices, como copiar de la combinación del francés (gagner de l’argent)

¿Conclusiones?

El léxico empaquetado resuelve una serie de problemas de comunicación, pero ¡ojo! Hay que verbalizarlos, analizarlos y hacerlos conscientes. No basta con una automatización de los bloques.

La solución está en encontrar un equilibrio entre automatización y uso consciente.

Ej. El bloque “que descanses” se puede automatizar como tal, pero luego hay que trabajar el uso del subjuntivo para que sea independiente el alumno.

Larga vida, pues, al “maridaje” entre gramática y léxico y gracias a nuestras dos “sacerdotisas” de la bella ceremonia.

Segunda sesión plenaria

Después del almuerzo, volvimos todos a la sala de plenos donde una representante de Talenland hojeó con nosotros el nuevo manual Aula C1 editado en Difusión ofrecido a todos los participantes.

Experiencias practicas compartidas

A continuación, nos dirigimos hacia otras experiencias prácticas. El micro taller que había elegido yo, dado por Osvaldo Serey de la Universidad católica de Lovaina, llevaba el titulo prometedor de “Quinos sin Mafalda, una gramática humorística”.

Breve análisis de las técnicas de dibujo habituales en Quino y propuesta de intercambio en pequeños grupos sobre nuestras prácticas de clase con Quino. Prácticas ya experimentadas o posibles explotaciones en el futuro.

Como no tengo el don de la ubicuidad, me limitaré a lo que he podido vivir durante aquella fantástica jornada en la que reinaban el buen humor, la convivialidad creativa y la gran competencia, tanto por parte de los “expertos” como de los “nuevos” enseñantes.

Gracias por todo al generoso equipo.

Martine Melebeck