Panorama del cine español contemporáneo

Puente 120(2005)

En el marco del III ciclo de seminarios para profesores de español, Ver para leer : literatura y cine en la clase de E/LE, organizado conjuntamente por el Instituto Cervantes y la Consejería de Educación de la Embajada de España, se presentó, el pasado 23 de febrero, el seminario Panorama del cine español contemporáneo.

El ponente, José María Conget, además de escritor y profesor de literatura, es un gran apasionado del cine, del cómic y de la literatura. Como novelista, ha publicado ya varias obras ; está trabajando actualmente, en colaboración con el Centro Belga del Cómic, en la preparación de una exposición que tendrá lugar el próximo mes de octubre sobre el cómic español ; y ha sido gestor cultural del Instituto Cervantes en París y en Nueva York.

Antes de empezar, hizo una pequeña advertencia : el cine español tal y como lo vemos desde fuera es muy diferente de cómo lo ven los españoles. En efecto, la impresión que tenemos en el extranjero del cine español, desde el restablecimiento de la democracia, es la de un cine en el que predominan la violencia, la obsesión por las relaciones familiares – a veces incestuosas – y la homosexualidad, tanto masculina como femenina.

Cuando desapareció la censura, unos años después de la muerte de Franco, aparecieron temas nuevos en el panorama del cine español. Primero surgió una revisión de la historia reciente (república, guerra civil, franquismo, historia contemporánea).
Se empezaron a explorar nuevos territorios, observándolos de una forma diferente ; como en el campo del erotismo y del sexo : aparición del destape y del desnudo, de los amores ilegales y del adulterio, del amor-pasión descrito con realismo y eficacia erótica, sin olvidar la homosexualidad, tratada con toda libertad.
En cuanto a las relaciones familiares, sociales y laborales, también hubo un cambio importante : antes se mostraban familias estereotipadas y armoniosas ; en esa época se introdujeron en el cine las relaciones incestuosas.
La imagen de la mujer también se vio afectada. Desaparecieron las mujeres bondadosas , con doce hijos y sin personalidad propia.
Y, además, empezaron a usarse los tacos, o sea expresiones vulgares y groseras.

De esa época destacan algunos directores de cine, también conocidos en el extranjero, como Carlos Saura y Pilar Miró. Por ejemplo la obra de Carlos Saura, Furtivos, es fundamental porque fue la primera en atreverse a tratar temas y a desafiar la censura, cuya desaparición oficial tuvo lugar en el año 1978, aunque siguieron apareciendo algunos brotes hasta la ley Miró, en 1983. Esa ley promulgó la abolición absoluta de la censura y aseguró la protección del cine español. Además, permitió la creación de las salas X para el cine pornográfico y clasificó algunas películas S (que podrían herir la sensibilidad del espectador).

Por aquel entonces empezaron a aparecer películas de mejor calidad. El cine pudo analizar lo que había ocurrido en la guerra civil o lo que estaba pasando en ese momento y dar una nueva imagen de la mujer.
Ocurrió también un cambio en el cine documental, que presentó aspectos inéditos, con temas relacionados con la guerra civil, la homosexualidad, la iglesia o la burguesía.
Con la aprobación de la nueva Constitución, se dio paso a los cines autonómicos, es decir películas rodadas en gallego, en vascuence (pero muy pocas) o en catalán. En este último caso, la escuela de Barcelona existía ya en época franquista ; era un cine de vanguardia, muy difícil. Luego se hicieron películas en lengua catalana, dado el deseo de la Generalitat de hacer un cine nacionalista, de carácter reinvidicativo.

Pero, ¿qué directores destacan de ese periodo ? Pues apareció la nueva comedia española, con cineastas como Fernando Trueba con Opera Prima en 1980 , el cual abandonó las preocupaciones y obsesiones del cine español, buscando una cierta espontaneidad e inspirándose en la nouvelle vague francesa.
El mismo año salió el primer largometraje de Pedro Almodóvar : Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón.
Saura se lanzó en un intento de hacer cine muscial en español con Bodas de Sangre y Carmen.
Mario Camus experimentó la adaptación literaria con Los Santos Inocentes de Miguel Delibes, y Vicente Aranda rodó Amantes.

Ya en la década de los 90, el cine español adquirió fama internacional, gracias a las películas de Almodóvar, que sirvieron de introducción para el resto del cine español.

Ahora existen acuerdos con el cine hispanoamericano, principalmente con Venezuela, Perú, Argentina y México.

Y surgen los nuevos creadores, como Julio Medem, Alex de la Iglesia y Alejandro Amenábar (Los Otros), muy conocido internacionalmente y apreciado por un público muy joven.

Mireille VERDIÈRE