Las becas de verano

Puente 147(2011)

Aprovechar el verano para ir a estudiar en España, ¿un rollo? Para algunos, lo podría ser. Después de un año escolar bien cargado, uno no siempre tiene ganas de seguir estudiando y trabajando, de tener horarios estrictos o de dejar a la familia. Es verdad, pero lo que se puede ganar en contrapartida, tanto a nivel pedagógico o lingüístico como social y personal, lo compensa sin duda ninguna.

Llevo un par de años siendo profesora de ELE y, en varias ocasiones, pude disfrutar una beca del MEC (a través de la Consejería de Educación), así como de cursos ofrecidos por editoriales o, como el verano pasado, de una beca Comenius. De Santander a Granada, pasando por Salamanca y Madrid, tuve la oportunidad de seguir cursillos de perfeccionamiento del español, de didáctica, de cultura,…

Además del contenido de estas formaciones, estar 15 o más días en España, con homólogos de distintas culturas y lenguas, en un ambiente totalmente hispanohablante, permite a cada becario reactivar «automatismos» del idioma, enriquecer el vocabulario, perfeccionar o recuperar la fluidez al hablar, entender mejor los matices más difíciles del idioma y sobre todo seguir la evolución de la lengua y darse cuenta de las novedades, de lo que ya no se dice, de las expresiones que se han puesto de moda…

Personalmente, cada vez que vuelvo de un curso de verano me siento renovada y también mucho más segura ante mis alumnos.

Vivir como becaria permite también conocer a un montón de profesores de ELE y compartir con ellos nuestras experiencias como docentes. Es interesantísimo saber con qué manuales, sitios Web, materiales trabajan los demás. Son siempre encuentros enriquecedores que nos permiten construir un abanico de actividades sobre cualquier tema. Muy a menudo, este intercambio sigue después de la beca gracias a los mails o los blogs. Existe una verdadera red de profesores de ELE por todo el mundo que después de las becas se aconsejan, se ayudan, trabajan juntos, proyectan encuentros, se vuelven a ver, en definitiva, construyen relaciones privadas y profesionales muy fieles y ricas. Dejaré el aspecto más personal de lado, pero si alguien teme pedir una beca por miedo a la soledad, que no se preocupe: hay encuentros que, a pesar de la cortedad de su duración, desembocan en verdaderas y largas amistades, por encima de fronteras e idiomas.

Poder estar unas semanas en una ciudad española permite igualmente descubrir aspectos culturales, tradiciones, lugares escondidos y también ofrece tiempo; tiempo para ir al cine o al teatro, tiempo para perderlo y perderse en librerías, tiempo para leer, para visitar museos que nunca hubiéramos visitado si se hubiera tratado de vacaciones «normales». Además, muchos programas de cursos de verano proponen una oferta cultural inagotable. Tuve por ejemplo la suerte de escuchar une conferencia de Vargas Llosa en Santander, de ver el último espectáculo de baile de Eva Hierbabuena en el Generalife, de acudir a seminarios sobre temas políticos o sociales, de asistir a conciertos, participar en excursiones con guías entusiastas y excepcionales…En fin, nutrirme de todo lo que no puedo conseguir en Bélgica. Este año por ejemplo, tuve la gran suerte de haber recibido una beca Comenius para ir a hacer un cursillo de perfeccionamiento en la escuela Montalbán de Granada. Lo aconsejo a todos los que, bajo el sol, en una ciudad encantadora y con profesores supermotivados y competentes, necesitan repasar los aspectos más oscuros de la gramática española, analizar poemas de Lorca, repasar la historia del cine español y, sobre todo, charlar con los profesores sobre temas socioculturales muy actuales y hojear con ellos unas páginas de la historia de España.

Además de ser un reciclaje imprescindible para cualquier profesor, «veranear» en las universidades o escuelas españolas representa la seguridad de tener vacaciones fuera de lo común e imposibles de olvidar.

Las becas del MEC se pueden pedir a partir de abril-mayo y se consultan en el sitio web de la Consejería de Educación.

Las becas Comenius o Grundvig se pueden encontrar en la dirección siguiente: http://ec.europa.eu/education/trainingdatabase/search.cfm
¡Atención!: las peticiones para becas de verano se deben hacer en enero…

Viviane VERNIMMEN