Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar

« Una novela para jóvenes de 8 a 88 años » precisa el autor.

¡Me he apresurado a leerla otra vez, antes de llegar a esa edad !

Antes de dar mis impresiones de lectura, quisiera decir que los miembros de la SBPE tenemos buenos recuerdos del autor, que invitamos a una de nuestras jornadas.

Era un hombre amistoso, sonriente y contestaba con mucho gusto a las numerosas preguntas.

Esta narración corta, divertida, con muchos diálogos, puede considerarse tanto literatura  para jóvenes, como para adultos: ambos lectores descubrirán en esta fábula de apariencia sencilla  una reflexión profunda.

Nos hallamos en el delta del Elba, en Hamburgo,  donde vivió cierto tiempo el autor.

El gato Zorbas, el personaje principal, forma parte de un grupo de gatos bastante solidarios. Cada uno con su papel : Colonello es el jefe y el consejero, Secretario es su ayudante, Sabelotodo, un intelectual, busca el sentido exacto de las palabras en la enciclopedia  cuando se  plantean preguntas.

Un día, Zorbas acoge a una gaviota en la terraza del apartamento donde vive. El pájaro muere, víctima de una marea negra, un chapapote de petróleo que ensucia el mar. Fiel a la promesa que le ha hecho, Zorbas protege el huevo que le ha dejado la gaviota agonizante y después se dedica a  la educación del pichón.

Así descubrimos los temas principales de la historia : la preocupación por la naturaleza contaminada (el mar, los animales) y también la educación. ¿Cómo va a adaptarse el gato Zorbas (llamado cariñosamente « Mamí » por el polluelo adoptado) a la joven gaviota,  cómo alimentarla y quererla, cómo educarla ? ¿Cómo defenderla de los peligros ? Son problemas que conocemos todos los padres.

La dificultad principal reside en enseñarle a volar. Aquí intervienen los amigos : ayudan a Zorbas a encontrar comida  para la gaviota y a cazar las peligrosas ratas que la amenazan. El gato Barlovento (que suelta palabrotas como el capitán Haddock), mascota de una poderosa draga encargada de mantener siempre limpio y libre de escollos el fondo del Elba intenta enseñarle a Afortunada, la gaviota, a volar. ¿Cómo ?  Sólo diré que, por una vez, los gatos rompen uno de sus tabús y piden la ayuda de un hombre.

¿Y cuál es el fin del relato ? « That’s another story », como decía Rudyard Kipling.

¡Buena lectura !

Josine Cancelier-Mahy