La mejora de la competencia oral en el aula

Puente 168 (junio 2018)

La mejora de la competencia oral en el aula: reseña de la XVIII Jornada Pedagógica del profesorado de Ele- Consejería de Educación – Día 21/04/2018

1 Ponencia  ¿Estás de broma?  ¿Humor en la clase de Ele?

Aquel sábado, al llegar con 20 minutos de retraso al Campus Odisee-KUL en Bruselas, descubro un aula más que repleta para escuchar la ponencia a cargo de Leonor Ruiz Gurillo, de la Universidad de Alicante, con un titulo muy prometedor…

Aprender, hablar, riendo o sonriendo… el sueño de todo estudiante de lenguas y práctica adoptada por muchos docentes, a través de géneros como el chiste, la viñeta y el monólogo.

El toque innovador, en esta propuesta, es arrancar de una incongruencia, algo típico del género humorístico. O sea, que lo que oye el oyente/lo que lee el lector, se revela incongruente y para entenderlo, se necesita activar la inferencia. El choque cultural entre primera interpretación e interpretación adecuada produce malentendidos.

La ponente nos propuso algunas herramientas que activar con los alumnos:

  • Marca humorística: elemento que ayuda a interpretar el humor: entonación, marcadores del discurso, evidenciales, signos tipográficos, etc.
  • Indicador humorístico: elemento que es humorístico en un contexto dado: polisemia, paronimia, hipérbole, fraseología, cambio de registro, pseudoabarcadores, sufijos, etc.

Luego, nos dio ideas concretas para trabajarlas en clase, en secuencias de 50 minutos.

2 La interacción oral: un objetivo en el aula de Ele

Después de la pausa café, me presenté al taller impartido por Elena Natal Prieto, profesora en la Universidad de Salamanca y formadora del profesorado de Ele.

Los objetivos anunciados de este taller eran, por un lado, justificar la prioridad de la comunicación oral para el estudiante y el profesor de Ele en un contexto comunicativo y, por otro, revisar los factores que intervienen en los procesos de producción e interacción orales.

La interacción en el aula

    • El aula: contexto de comunicación ficticio.
    • Elementos en la simulación: estudiante, grupo social, profesor/a y materiales.
    • Aprender a hablar y aprender hablando.
    • La integración de destrezas.
      Evaluación y corrección

Insistió la ponente sobre el contexto de comunicación ficticio en el aula, o sea, que se crea una situación de comunicación verdadera pero ficticia. Los alumnos no van a realizar estas tareas necesariamente en su vida activa pero podrían encontrarse en un contexto semejante.

También hizo especial hincapié en las características de la interacción oral:

  • El “aquí y ahora”: el discurso corre en un entorno situacional especifico y no podemos pararlo;
  • El “me estoy liando”: el discurso presenta un caos aparente, con pausas, repeticiones, frases no terminadas;
  • El “tú ya sabes de lo que te estoy hablando”:  normalmente existe una información compartida por los interlocutores;
  • El “¿ qué has querido decir con eso?”: la presencia de elementos prosódicos que determinan el significado EJ.  Qué tal? / Hola qué tal
  • El “no le entiendo bien pero parece que está enfadado”: unos rasgos paralingüísticos que influyen en el significado (ej. Ruiditos Mmmm/ reguladores de la conversación Aja/Uf…
  • El “un gesto vale más que mil palabras”: la importancia de elementos cinéticos y proxémicos (tocar, gritar…).

Todo esto forma parte de lo que hay que aprender al intercambiar oralmente, dando al alumno unas estrategias de comunicación aprendidas desde la lengua materna. Estos procesos de implicatura conversacional como presuposición, inferencia, confirmación de hipótesis… deben permitir negociar el significado conversacional, diferente del significado literal. Ej.

–  ¿Salimos esta noche?

– Tengo un examen mañana (no se da información sino más bien justificación por no salir)

– ¡Vaya!

Esta aproximación al significado conversacional resulta a veces aún más complicada a causa de diferencias interculturales que también hay que tratar.

Cuando llegó la hora de ir a probar las “viandas” y los vinos ofrecidos por la Junta de Castilla y León, apenas habíamos podido descubrir algunas actividades concretas para hacer en clase. ¡Lástima!

Martine Melebeck