Redactar ejercicios para su uso en clase

Puente 166 (diciembre 2017)

Usamos muchos materiales en clase, materiales existentes, materiales preparados por otros, materiales propios. He aquí un par de pautas que pueden simplificar la elaboración de materiales impresos.

Evitar las trampas

Los problemas más frecuentes son trampas clásicas del tratamiento de texto, entre los cuales ocupa una plaza primordial el deslizamiento de texto.

En mi experiencia de soporte a usuarios de Word,  muchos hacen tratamiento de texto usando espacios, tabuladores y párrafos blancos para posicionar elementos de texto. Y si tal cosa puede funcionar para jeroglíficos, no así para textos que pueden fluir.

 

Existen un par de pautas muy simples para evitar pérdidas de tiempo y frustraciones inútiles.

  • Insertar una tabla si los datos tienen que estar alineados en columnas – por ejemplo una tabla de 5 columnas para un ejercicio de combinación [número, primer elemento, espacio blanco, letra, segundo elemento], o una tabla de tres columnas para un ejercio de derivación con tres tipos [adjetivo, sustantivo, verbo]

    El manejo de la anchura de las columnas es más fácil con las reglas visibles

    Si se quiere, los bordes se pueden ocultar
  • Evitar siempre las series de párrafos blancos. Si un título u otro fragmento de texto, otro párrafo tiene que pasar a la página siguiente, si hace falta, mejor pedir al párrafo que siga con el párrafo siguiente: «keep with next».
    En tal caso, hay que indicar qué espacio tiene que separar el título del párrafo siguiente (space after)

    Se puede ahorrar mucho tiempo creando un estilo con el formato que se quiere volver a usar.

Marcar la clave: texto oculto

El texto oculto es una herramienta particularmente potente para el profesor que crea materiales. Está diseñada para integrar la clave dentro del texto. Así funciona:

  • Redactas el texto con la clave integrada
  • Seleccionas la clave y lo marcas con Ctrl+I (itálico, para que se reconozca) y Ctrl+may+H (texto oculto), para que no sea visible. Si no te gusta usar atajos: el texto oculto es una de las opciones de formato de texto.

En las opciones de visibilidad de Word se determina si el texto oculto se imprime o no. Si no se imprime, salen los ejercicios sin clave; si se imprime con el texto oculto sale también la clave.

Autotexto: fragmentos recurrentes

Otra herramienta útil es el fragmento de texto. Se trata de un fragmento de texto que se puede volver a usar cuando se quiera. Así funciona:

  • Creas el texto en cuestión
  • Lo seleccionas y das en Alt+F3
  • Pones un nombre
  • Para usar el fragmento, tecleas el nombre que se quiere dar al fragmento y presionas F3. O pasas por el menú Insertar.

Autocorrección

La autocorreción es la funcionalidad de Word que cambia automáticamente texto erróneo por otro. Puedes añadir errores tipográficos que haces con frecuencia, con su versión corregida. Pero también puedes sustituir abreviaciones por textos que quieres hacer aparecer automáticamente.

 

Control de cambios

Último elemento de la serie: el control de cambios. Cuando está activado, las modificaciones que se aportan al documento se marcan. Así, es fácil ver las sugerencias de un colega que colabora en la elaboración / redacción del curso.

Si se ha olvidado u omitido guardar los cambios, Word permite comparar dos o más versiones de un texto

Referencias

Microsoft publica series de fichas detalladas donde explican los detalles técnicos de sus productos. La mayoría de esas fichas son multilingües. Las enumeramos en orden alfabético.

EN

FR

ES

NL