Las máximas de Grice y el grito de auxilio del usuario de las nuevas tecnologías

Puente 162 (septiembre 2016)

Texto de mi ponencia en CongresoELE de julio de 2016 – Hans Le Roy

Muchas veces el grito de auxilio de un usuario de un ordenador en apuros es una lucha desesperada tanto del que tiene el problema como del que intenta contestar. Veamos los aspectos lingüísticos de la cuestión.

Primera aproximación

Empecemos por un análisis rápido de los datos. Si podemos definir las abreviaciones siguientes:

  • P = el que formula la pregunta
  • R – el que formula la respuesta

podríamos definir las intenciones de las dos partes como

  • P resolver el problema / quitar el problema de por medio
  • R prestar ayuda / cobrar y pasar a lo siguiente

Y los requisitos como

  • R la información necesaria para saber de qué se trata, reconocer el problema,
  • P entender lo que dice R, los recursos para poner en práctica la respuesta.

Cooperación

Una primera aproximación se puede hacer a partir de las máximas de Grice, que son exigencias definidas por el filósofo inglés Paul Grice (1913-1988) para que la comunicación sea eficaz y puede funcionar. En breve se puede resumir diciendo que es necesario decir toda la información que hace falta decir; no dar informaciones falsas o inútiles. (Neale, 1992) (Frederking, 1996)

En el CVC se definen así las máximas de Grice (Instituto Cervantes, s. f.):

  • “Máxima de cantidad. Se relaciona con la cantidad de información que debe darse. Comprende, a su vez, las siguientes submáximas:

o   «Haga su contribución tan informativa como se requiera (de acuerdo con el propósito de la comunicación)».

o   «No haga su contribución más informativa de lo requerido».

  • Máxima de calidad. Esta categoría comprende una máxima: «Intente que su contribución sea verdadera», que a su vez se desglosa en las siguientes submáximas:

o   «No diga lo que crea que es falso».

o   «No diga aquello sobre lo que no tiene pruebas».

  • Máxima de relación. Contiene una única máxima:

o   «Sea relevante».

  • Máxima de manera. Se relaciona con el modo de decir las cosas, más que con el tipo de cosas que hay que decir. Comprende una máxima: «Sea claro». Y se complementa con otras:

o   «Evite la oscuridad de expresión».

o   «Evite la ambigüedad».

o   «Sea breve».

o   «Sea ordenado». “

Aplicando estas reglas en un primer movimiento podríamos decir por ejemplo:

  1. Al describir lo que está pasando el usuario P puede decir “No he hecho nada [especial] [fuera de lo común]” mientras que lo “nada especial” puede ser exactamente sí algo en concreto que puede causar los síntomas.
  2. Una frase como “gris es gris” (para parafrasear el ejemplo “la estrella de la mañana es la estrella de la noche” de Searle) es verdadera pero no tiene sentido (excepto en circunstancias determinadas). Pero si la frase así formulada llama la atención por su redundancia, igual pasa con frases como por ejemplo
  • “Pulsa Fichero en el menú” – porque Fichero es una parte constitutiva del menú (y para R es indudable todo el mundo lo sabe).
  • P dice “Veo un error” porque a él le parece lo único que hay que decir.
  1. Ver si se dan todas las informaciones necesarias – y como se comprueba si el otro tiene todas esas informaciones y se complementas si hace falta
  2. En qué medida el locutor da información falsa; mal recordada; omitida en parte; mal usada; mal reformulada; mal entendida; transformada por el tiempo o por ser recuperado de otro contexto distinto.
  3. En qué medida el locutor ha verificado la información antes de decirla.

Pero así de fácil no es: se ha mostrado que la violación de reglas implícitas tiene mayores consecuencias y compromete en mayor medida la comunicación que la violación de reglas analíticas. (Donovan & Epstein, 1997) (Chenail & Chenail, 2011)

Analizando más adelante

Pensando más los elementos lingüísticos que intervienen desde nuestra experiencia de enseñanza de lenguas extranjeras y de tecnología, nos llaman la atención los puntos siguientes.

La preocupación

  1. Este punto puede ser el que más llama la atención. El papel de los que participan en la comunicación es muy distinto.
  • P quiere resolver su problema cuanto antes, de la manera más definitiva posible, a menor coste posible – coste definido como inversión de tiempo, esfuerzo, dinero.
  • R quiere ayudar si cree que lo puede hacer, basándose en las informaciones dadas.
  • P espera de R que por lo menos haga el esfuerzo de leerlo.
  • R espera de P que por lo menos le dé todas las informaciones necesarias. Que lo lea. Y que ponga en práctica correctamente todos los pasos que le indique R.

La intención lingüística

  1. Como el locutor se posiciona frente al interlocutor / lingüísticamente (nivel de lengua, registro usado, variante sociolingüística). Si un interlocutor no toma la pena de saludar al otro, o si se pone en un registro desconocido por el otro, la comunicación tiene una gran probabilidad de fracasar. Entre las estrategias que observo con frecuencia la más usada es la amenaza por parte de P diciendo ‘no sé nada de informática’, ‘soy novato’, ‘soy muy viejo’ o ‘soy muy joven’ – como si la edad tuviera experiencia, o quitara la obligación de resolver un problema técnico por medios técnicos.

Forma lingüística

  1. Los términos que se usan y los que no – y la manera de combinarlos
  • P no quiere usar términos técnicos. Por no conocerlos o por cualquier otro motivo.
  • P puede usar un término equivocado, lo que lleva a R a conclusiones equivocadas.
  • R no puede prescindir de ciertos términos técnicos. Bien se sabe en lexicografía que el gran problema es que no se puede ‘salir del diccionario’: cualquier palabra que se usa también está en el diccionario.
  1. La estructura del texto
  • Cuanto más complejo la estructura del texto tanto más difícil su interpretación y tanto mayor el riesgo de malentendido.
  • Muchas veces faltan elementos cruciales en el texto – cosas que P iba a poner pero que por las prisas ha olvidado.
  1. La forma/ variante de la lengua que se usa
  • Como en cualquier campo de especialidad, la solución de un problema requiere el uso de herramientas. Poder escoger las herramientas adecuadas y decidir qué hacer con ellas, un mínimo de términos técnicos es inevitable. Pero hay un desequilibrio entre la variante que usa P y la que usa R. en particular, R a veces debe referir a artículos técnicos, a veces escritos en inglés.

El espacio lingüístico

  1. El tema y el rema Las presuposiciones compartidas y otras que no lo son. Tanto P como R a la hora de entrar en acción lingüística dicen o tematizan lo que les parece importante decir, y no hablan de lo que suponen que el otro ya sabe. Por ejemplo
  • P dice “tengo un error” sin decir cuál.
  • P a veces dice cosas como “lo intenté todo” (que si así fuera seguro no habría solución posible, pero tampoco habría lugar a formular cualquier pregunta) – o “xxx ha desaparecido” (casi siempre sin buscar lo que dice que ha desparecido).
  • P dice que ve una pantalla azul, pero eso deja una gran variedad de posibilidades.
  • R dice “pincha …”, pero puede que R no tenga ni idea, o que cometa un error y rompa más.
  • Ejemplo ya citado antes: al describir lo que está pasando el usuario P puede decir “No he hecho nada [especial] [fuera de lo común]” mientras que lo “nada especial” puede ser exactamente sí algo en concreto que puede causar los síntomas.
  1. Lo dicho frente a lo no dicho – de manera consciente o inconsciente Tanto P como R pueden callar informaciones que el otro necesita para entender de qué se trata. Por ejemplo: “Imposible ingresar en una página web” sin que se aclara si se trata de una página en particular (en cual caso se necesita saber cuál) o todas las páginas web.
  2. El espacio de los temas ya hablados antes / lo nuevo – el espacio que deja algo ya dicho para ir más lejos o más allá (profundizar, detallar, transformar, pasar a otro tema)

JP

No me permite ingresar a una página web como corresponde. Solicito asesoramiento.

Jesús Ruiz García

JRG respondió

Hola, Juan Pablo:

Con los datos que nos ofrece es imposible ayudarle con el problema que tiene. No nos indica la página web que le da el problema, ni tampoco nos explica qué es lo que ocurre cuando entra en ella. Un saludo.

  • R puede necesitar informaciones complementarias, pero P considera que ya ha dado la respuesta adecuada, y no tiene ninguna gana de ir más allá, o no sabe hasta dónde profundizar. Es que cualquier detalle, al explicarse, complica la ejecución de un acto que de por sí puede ser muy simple.

Competencias

  1. Lo que sabe o no sabe el locutor / el interlocutor. Puede ser lo más visible de esta situación de desequilibrio comunicativo. La brecha entre lo que sabe P y lo que sabe R puede ser tan desequilibrado que
  2. Lo que entiende el otro – en el mismo momento, o después (lo que hace con este mensaje).

Expresión

  1. Las formas usadas hubieran podido ser otras. P espera por ejemplo no encontrar términos técnicos que le pueden dar miedo. R necesita términos (técnicos) o fórmulas (mensajes literales de error) para poder saber de qué se trata.
  2. La deixis puede ser problemática. Si P dice “No puedo entrar a una página”, ¿se refiere a una sola página o a todas?

Efecto

  1. En qué medida el interlocutor cree lo comunicado.
  • R puede suponer que el problema puede ser distinto. Es el caso, por ejemplo, cuando lo descrito por P no tiene sentido.
  • P puede no creer los consejos dados.
  1. Hablar (o escribir) no es solo (ni en primera instancia) comunicar contenidos: es establecer contacto, es relacionarse, es retórica (como paleta de recursos o herramientas, y/o como argumentos falsos que parecen sanos ( o “sound” como se dice en inglés). Algunas maneras de decir no tienen (casi) nada que ver con lo que dicen literalmente, pero poner duda lo que se dice corta la comunicación
  • P: “lo he intentado todo” porque si ha intentado todo, ha demostrado que no hay solución posible
  • “Lo peor que puede pasar …” Siempre hay muchas cosas peores que pueden pasar
  • “Mil veces” – seguramente no se trata de 999+1
  • Estrategias para llamar la atención – actuar o reaccionar al contenido literal cortaría enseguida la posibilidad de comunicar
  1. “Nada” como respuesta a “¿Qué te pasa?” o “¿Cómo pasó?”
  2. “Lo que pasa es que …”  en el mismo momento pasan miles de otras cosas igual de trascendentes

iii.     “Lo suyo es …” – en el mismo momento esa persona tiene miles de otras cosas

  1. “O [lo uno] o [lo otro]” – en el mismo momento hay miles de otras posibilidades
  2. El efecto que puede producir el mensaje. El interlocutor se puede sentir tomado (por ejemplo) en serio / acompañado / arropado / halagado / ofendido / ridiculizado / olvidado / silenciado / manipulado y muchas otras posibilidades más. Pero entre todos uno me parece el más importantes que los otros: el sentirse (o no) tomado en serio.
  3. La alergia que se tiene a ciertas palabras, ciertas asociaciones (que pueden ser involuntarias), a ciertas variantes de la lengua, a ciertos argumentos que se pueden usar. Una alergia así puede ser causada por malas experiencias, por prejuicios o por tabúes culturales u otros.

Actuar

  1. P y R actúan por palabras.
  • Aunque P quisiera muchas veces que R interviniera directamente (o por magia), sin tener que hacer preguntas ni contestar otras que le parecen insensatas. Es lo que suelo llamar ‘el sueño de la computación telepática’.
  • R tiene que hablar (mejor dicho: escribir) con P aunque lo que hace falta es que P haga algo (los pasos necesarios) para que arregle su problema por sí solo.
  1. El momento de la actuación
  • ¿Cuánto tiempo espera P antes de formular su pregunta?
  • ¿Cuánto tiempo necesita R para encontrar y formular la respuesta?
  • ¿Cuánto tiempo está dispuesto P a dejar a R
  1. Lo que se hace con lo que ha dicho otro – transformar; olvidar; …
  • P ve un problema o un error. Pero a la hora de formular su pregunta, ya puede hacer olvidado parte de los síntomas, y transformado el error hasta tal punto que se vuelve irreconocible.
  1. Ideas de causalidad
  • P y R ambos tienen su ‘sistema interno de causalidad’- su red de convicciones de qué acto puede conllevar qué consecuencias. Por ejemplo, P puede tener miedo a hacer algo (quizá el acto que puede acabar con el problema) porque supone que puede dañar algo. También puede instalar un programa extremadamente dañino creyendo que va a servir para resolver la duda.

Ética

  1. Si P tiene una pregunta relacionada con un programa ilegal o usado de manera ilegítima, ¿qué puede hacer R?
  2. Los participantes en la comunicación, ¿se enteran de las consecuencias de lo que dicen o no dicen y cómo lo dicen? ¿Les importa el tema?
  3. Las consecuencias de un error. Algunas cosas son sin remedio. Por eso es importante que R aclare lo bastante lo que tiene que hacer P para evitar que meta la pata. Muchas veces a P le parece información

Conclusiones

Entre la lista de elementos que hemos destacado, los que la experiencia me hace destacar como los más importantes me parecen ser:

  • Lo que para el uno es información, no necesariamente lo es para el otro. Información – mera información, o información necesaria / importante. O quizá información razonable y sensata – adjetivos definidos respectivamente en el DRAE como “Adecuado, conforme a razón. Proporcionado o no exagerado.” Y “Prudente, cuerdo, de buen juicio”.
  • Algunas cosas (algunas palabras, algunos términos, la falta de alguna información) pueden exasperar al otro y comprometer o romper la comunicación.
  • Debido al desequilibrio fundamental de las esperas y de las competencias de ambas partes (P y R), este campo es uno que se rige ante todo por la negociación del sentido: qué quiere decir el uno, y qué debe o puede decir el otro.
  • Ninguno de los dos (ni P ni R) dispone de bola de cristal. Ambos buscan algo como un acceso directo al sentido, más allá de la expresión. Pero en la comunicación humana solo existe el más aquí de la comunicación.

Hans Le Roy

Bibliografia

Chenail, J. S., & Chenail, R. J. (2011). Communicating qualitative analytical results following Grice’s conversational maxims. The qualitative report, 16(1), 276.

Donovan, S., & Epstein, S. (1997). The Difficulty of the Linda Conjunction Problem Can Be Attributed to Its Simultaneous Concrete and Unnatural Representation, and Not to Conversational Implicature. Journal of Experimental Social Psychology, 33(1), 1–20. http://doi.org/10.1006/jesp.1996.1309

Frederking, R. E. (1996). Grice’s maxims: do the right thing. En Proceedings of the Computational Implicature Workshop at the AAAI-96 Spring Symposium Series, Stanford, CA (pp. 1–6). Recuperado a partir de http://faculty.mu.edu.sa/public/uploads/1424893510.3786grice-final.pdf

Instituto Cervantes. (s. f.). CVC. Diccionario de términos clave de ELE. Principio de cooperación. Recuperado 28 de marzo de 2016, a partir de http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/diccio_ele/diccionario/principiocooperacion.htm

Neale, S. (1992). Paul Grice and the philosophy of language. Linguistics and philosophy, 15(5), 509–559.