Al sur de Granada

Puente 115(2003)

Visto en el Festival de cines de España y de América Latina de Bruselas : Al sur de Granada de Fernando Colomo.

Intérpretes : Matthew Goode, Verónica Sánchez, Guillermo Toledo, Antonio Resines y Ángela Molina.

Entre Granada y el mar Mediterráneo está la Alpujarra con sus pequeños pueblos blancos : Poqueira, Bubión, Capileira, Trevelez y Yegen…

Se ve el entierro de una niña muerta de tuberculosis. De repente, se perfila a lo lejos la silueta de un chico joven « pelirrojorubio ». Lleva mochila y botines de montaña. Se desmaya a la entrada del cementerio. Unas mujeres cuidan de él : es inglés, se llama Gerald (Gerardo) Brenan. Ha venido andando desde Granada y quiere alquilar una casa allí para aislarse con sus dos mil libros que luego traerán unos burros. Pero no puede quedarse solo mucho tiempo porque una señora se ofrece para cocinar, limpiar la casa… Poco después, también recibe la visita de tres amigos ingleses. Se organizan bailes, fiestas en su honor. A Gerardo le encantan la alegría de la gente, la belleza de los paisajes y sobre todo le interesa una joven y guapísima campesina « La Bruja ». Se enamoran y viven una tremenda pasión …

La continación de la película sólo será eso : los amores y desamores de Gerald. Los que saben cuánto debe Brenan a la región y a la literatura española quedan decepcionados porque se evoca poco la figura del hispanista escritor. Al final, la película resulta ser más bien un fresco de la sociedad de un pueblo alpujarreño antes de la Guerra Civil, en los años 20. Hay dos terratenientes a los que todos saludan con deferencia y llaman « Don », título que llegará a llevar el mismo Gerald, porque tiene maneras de dandy culto. Los campesinos trabajan de peones y no tienen nada : anhelan emigrar a Buenos Aires, en donde la vida es agradable y cómoda. Las mujeres, o cierran los ojos ante la infidelidad de su marido o son seducidas por el dueño de la casa.

Hay dos figuras excepcionales en este panorama arcaico : el cura (Antonio Resines) y una señora bastante culta (Ángela Molina).

Están enamorados pero su relación imposible hace que él se marche para otro oficio. La libertad no existe al sur de Granada en aquella época.

Brenan lo observa todo, sin tomar partido ; con la distancia que le otorga su extranjería, su educación, sacando provecho de lo que le conviene y desechando el resto. No se compromete con nada, ni con la vida social ni con el amor… Es un egoísta que goza como un esteta de esa joya de la Alpujarra.

En total, una película con bellas imágenes, buenos actores, complicadas historias de amor, ingredientes necesarios para obtener el Premio del Público.

Martine MELEBECK