El rincón de los tebeos

Puente 118(2004)

Decididamente América del Sur está de moda en los cómics de lengua francesa.
La primera historieta, Sicaires de la Sainte Coke, el segundo álbum de la serie de Cuervos transcurre en Colombia mientras que la segunda, Muchacho, en Nicaragua. Las dos tienen un carácter comprometido por el carácter social de su segundo plano : Colombia con sus carteles de la droga, sus contrastes de riqueza y pobreza, su violencia permanente y la Nicaragua de Somoza con la extrema miseria del pueblo y la brutal represión de los militares.
Estas dos historietas presentan otro punto común en su construcción del personaje principal. En los dos casos se trata de un protagonista joven que va iniciándose en la realidad de la vida y, que, como si quisiera liberarse de la violencia, la miseria, la injusticia cercanas, dibuja, bosquejando siluetas humanas o escenas cotidianas en un cuaderno secreto.
El arte como derivativo, como catarsis. También aquí tenemos otro tema para profundizar.
SICAIRES DE LA SAINTE COKE, n°2 de CUERVOS, Ed.Glénat, 2004
Guión : Richard MARAZANO
Dibujante : Michel DURAND
Reencontramos a Joan, esta vez adolescente. Más que nunca, está encerrado en el cartel de la droga de Medellín. Raúl, la cabeza de la red mafiosa, dados el ingenio y la agudeza de Joan, quiere darle más responsabilidades, como la formación de una banda de sicarios, o sea de gamines dispuestos a todo, incluso a matar para ganar dinero. Como muestra de la estima de Raúl, Joan tiene la suerte de visitar con Ernesto, el laboratorio secreto, oculto en la montaña, en el que se refina y se diversifica la cocaína. Joan se hunde cada vez más en el mal, hasta matar de forma puramente gratuita. Sus únicos momentos de descanso son cuando bosqueja algún cuerpo muerto o escribe cartas a su madre, prostituta en Bogotá, cartas que quedan sin respuesta.
Conoce a una chica, Mercedes, de quien se enamora. Ella quisiera salvarlo. Pero la perspectiva de este cambio moral no le gusta a Raúl, de modo que hace asesinar a la chica. Joan se vengará matando a Raúl, con la complicidad interesada de Ernesto.
Al final asistimos al estreno de los dibujos de Joan en la sociedad medellina más vanguardista. … ¿ Empezará otra vida para él ?
El ambiente de esta historieta es sumamente violento, aún más que en « Le contrat », el primer álbum de Cuervos.
Sólo hay que mirar la portada, con sus colores rojo y malva donde se ve a Joan con sus pistolas mandando a una jauría de niños sicarios, armados, feroces, vociferando a la muerte.
Reencontramos el mismo sistema de alternancia de los colores que en el primer álbum : rojo y malva en las escenas de violencia, amarillo y naranja cuando Joan escribe cartas a su madre.
Sobre todo son los encuadres de las láminas los que mejor captan la acción.
El dibujante, Michel Durand, evitando la cámara subjetiva, multiplica los efectos de planos picados y contrapicados. Este modo gráfico ayuda al lector a distanciarse de la violencia que no deja de saltar a través de las imágenes.
MUCHACHO, tome 1, Ed. Dupuis, Coll.Aire Libre, 2004
Dibujante y guionista : Emmanuel LEPAGE
Con Muchacho estamos en la Nicaragua de los años 80, cuando el dictador Somoza, « Tachito », ayudado por su siniestra guardia, oprimía al pueblo. La historieta se enfoca en la vida de un pueblecito de la sierra, San Juan, donde se encuentra una iglesia cuyo párroco, Ruben, está muy comprometido con la defensa de los pobres.
Llega a la parroquia un joven seminarista, Gabriel, hijo de una familia burguesa y partidaria de Somoza. Como sabe pintar bien escenas religiosas, tiene la misión de adornar con frescos las paredes de la iglesia. Bajo la égida de Ruben, que exige del joven dibujante que trabaje « levantando la piel de las cosas » (« en soulevant la peau des choses »), Gabriel se verá empujado a mirar la realidad que lo rodea : la vida cotidiana del pueblo, los sentimientos humanos e incluso el sexo, así como, y sobre todo, la pobreza y la violencia. Así, acabará por tomar partido por los pobres y por pintar un fresco revolucionario en la iglesia, lo que dejará maravillada a la gente de San Juan, pero acabará por romper definitivamente los lazos con sus padres.
Si el relato es sencillo y está bien llevado, son sobre todo las imágenes las que resultan notables. La estructuración de las láminas, los encuadres y, conjugándose con la pureza de las líneas, los colores, tan bellos, tan ligeros como en una acuarela, hacen que no nos cansemos de mirarlos una y otra vez. El dibujante sabe jugar con el contraste de tonos cálidos o fríos y posee un verdadero talento de colorista. Así, Emmanuel Lepage, con la elegancia de su grafismo, llega a crear atmósferas y no hay que asombrarse de que ya haya recibido muchos premios como el Premio « Canal BD des librairies de BD » para La Terre sans Mal, una historieta que transcurría en la selva amazónica de los indios Mbyas, en Paraguay.
Françoise TOUSSAINT