A propósito de la película “El método”

Puente 127(2007)

El año pasado, me tocó ser miembro del jurado para el Festival de cine de España y América latina (ya he hablado de esta inolvidable experiencia en otro número de Puente). En aquella edición, tuvimos la oportunidad de ver la película El método (bueno, en 2005, todavía se conocía bajo el título El método Grönholm). Me dejó un recuerdo fantástico; la habíamos elegido como ganadora del premio a la mejor película del festival y desde entonces he estado esperando su estreno en las salas belgas. Por fin, ha llegado la buena noticia : se podrá ver la película en Bélgica a partir del mes de enero. Os animo a todos a que vayáis a descubrirla sin tardar.

A continuación podréis leer el texto que tuvimos que redactar como miembros del jurado del festival, para justificar nuestra decisión de otorgar un premio a “El Método”.

Parmi tous les films vus cette semaine, il en est un qui a frappé le jury par sa qualité. Un film qui a réussi la gageure de raconter, pendant près de deux heures, une histoire en huis clos avec seulement huit acteurs dont nous tenons à souligner le jeu juste et sobre. Dans un décor dépouillé, froid, fermé se mène un grand jeu psychologique basé essentiellement sur des dialogues de qualité et sur la puissance de regards manipulateurs et calculateurs. C’est terriblement caustique, mais dans ce struggle for live, on s’émeut. On rit beaucoup aussi.

Ce film met en scène une superbe galerie de personnages complexes, chacun nous renvoyant à des traits humains permettant l’identification, sans pour autant tomber dans le piège de la caricature ou de la facilité. C’est donc aussi pour ce côté intemporel et universel que notre choix s’est arrêté sur lui.

Une autre raison pour laquelle ce film s’est imposé à nous réside dans le suspense. Il est là de A à Z, de la première à la dernière seconde. Rien n’est téléphoné, l’effet de surprise est maintenu jusqu’au bout. Dans cet espace confiné et étouffant, on peut sentir la tension monter. La présence constante d’un troisième oeil – que ce soit à travers le montage d’images, via les caméras de surveillance ou par la présence d’une secrétaire mystérieuse – n’y est pas étrangère…

En bref, parce qu’il nous parle de la complexité des rapports humains, parce que plus que jamais, il nous prouve qu’en affaires, l’homme est un loup pour l’homme, parce que le sujet traité est universel, parce qu’il mélange les émotions, parce que les acteurs se font oublier derrière leurs personnages, parce que ce film est produit par des Espagnols, mais réalisé par un Argentin et que ces échanges sont importants et essentiels pour l’avenir du cinéma de langue espagnole, parce que le réalisateur nous offre une adaptation théâtrale superbement réussie, nous avons décidé que ce soir, pour le prix du meilleur film du festival, ganar es una cuestión de… « Método Grönholm ».

Más informaciones sacadas de : http://www.labutaca.net/films/35/elmetodo.htm

EL MÉTODO
Dirección: Marcelo Piñeyro.
Países: España, Argentina e Italia.
Año: 2005.
Duración: 120 min.
Género: Drama.
Interpretación: Eduardo Noriega (Carlos), Najwa Nimri (Nieves), Eduardo Fernández (Fernando), Pablo Echarri (Ricardo), Ernesto Alterio (Enrique), Carmelo Gómez (Julio), Adriana Ozores (Ana), Natalia Verbeke (Montse).
Guión: Mateo Gil y Marcelo Piñeyro;

basado en la obra “El método Grönholm” de Jordi Galcerán Ferrer.

SINOPSIS

Madrid. Paseo de la Castellana. Una manifestación de miles de personas. Las fuerzas de seguridad anti-disturbios en las calles. Siete aspirantes a un alto puesto ejecutivo se presentan a una prueba de selección de personal para una empresa multinacional, en un rascacielos de oficinas del complejo Azca. Entre ellos, las personalidades más dispares: el triunfador, el agresivo, la mujer insegura, el crítico, el indeciso… Tras un laberinto de formularios, acreditaciones y demás burocracia empresarial, los siete participantes se encuentran juntos en una fría sala a la que les ha conducido una secretaria, en espera del comienzo del proceso de selección… Desde ese instante, y en un clima de tensa competitividad, la inseguridad de los participantes se convertirá en miedo y dudas y estos, a su vez, en un estado de paranoia general. Tras presentarse con recelo los unos a los otros, se preguntarán si están siendo observados por cámaras y por qué la Compañía ha infiltrado un psicólogo entre ellos que ya les está examinando. Uno de los aspirantes hace alusión a un método de pruebas, similar al que sugieren, y practicado en Estados Unidos. A partir de ese momento, los siete aspirantes al puesto serán sometidos a una serie de pruebas psicológicas con las que se pretende deducir cuál de ellos posee el perfil que mejor encaja con los requisitos del voraz mundo empresarial. A lo largo de un día, los aspirantes pasarán de las bromas y el juego inocente a las agitadas discusiones y a hipótesis y situaciones donde se pondrá a prueba la personalidad de cada uno y la manera en que se relacionan con los demás. En este claustrofóbico clima de máxima desconfianza y absoluta falta de escrúpulos, se crearán alianzas, se producirán disputas, se revelarán secretos, se destaparán pasados… Y así, poco a poco, se irán eliminando participantes en lo que pasará a ser una mera y fría lucha por la supervivencia, nítido espejo del desalmado panorama laboral fuera de esas paredes de cristal y hormigón, en cualquier país capitalista partícipe de esta nuestra economía global.

Viviane Vernimmen