A pie, por la Vía de la Plata

Puente 114(2003)

Relato de la experiencia de una caminata

INTRODUCCIÓN

¿ Por qué caminar hasta Santiago de Compostela ?

Hace mucho tiempo que pensaba recorrer a pie el camino de Santiago… ¿ Por qué ? Buscando dentro de mí misma, descubro algunas de mis motivaciones :

  • La primera es el placer de caminar. Me gusta andar y, como buena hispanista, particularmente por España (Pirineos, Picos de Europa) donde es tan hermosa la naturaleza. ¡Tantos paisajes únicos que descubrir! ¡Tanta gente distinta que encontrar
  • La segunda es que este camino es atravesado por la Historia. Por eso, está salpicado de recuerdos históricos y culturales : miliarios y puentes romanos, ermitas, lavaderos, cruceiros, iglesias de todo estilo : mudéjar, gótico, renacentista, visigótico…. Y ¡cuántas ciudades preciosas, tan magníficas que han sido declaradas por la Unesco « Patrimonios de la Humanidad » : Cáceres, Salamanca, Santiago…
  • La tercera es que desde los tiempos más antiguos miles de personas han pisado este camino y tenía ganas de seguir sus huellas…

Y ¿ Por qué la Vía de la Plata ?

Son numerosos los caminos que van hasta Santiago de Compostela (el camino francés, el camino portugués, el camino inglés, el camino del norte) y a menudo salen desde lejos : Inglaterra, Irlanda, Escandinavia, Polonia, Hungria…También en nuestro país hay muchas huellas de este antiguo camino. Por ejemplo, en las alturas del Mosa, si uno anda por allí se encuentra la señalización característica del camino (flechas amarillas, conchas) instalada por la Asociación belga de los Amigos de Santiago de Compostela.

El camino más conocido y más frecuentado es el Camino Francés, que va de St-Jean-Pied-de-Port (Pirineos) a Santiago, por dos caminos posibles : uno que corre a lo largo de la costa y otro que pasa por el interior del país.

La Vía de la Plata llamada también el Camino Mozárabe une, desde tiempos inmemoriales, la Península de sur a norte, de Sevilla a Granja de Moreruela (al norte de Zamora). A partir de Granja de Moreruela la ruta se bifurca en dos vías alternativas, la que sigue por Benavente y La Bañeza para unirse al camino francés en Astorga y la que se desvía hacia el noroeste y accede a Santiago tras pasar por Sanabria y Orense. Esta vía se nombra el Camino Sanabrés que presenta, a su vez, dos variantes entre La Gudiña y Orense (v.más lejos « el recorrido »).

La distancia kilométrica entre los dos caminos es similar : casi 1000 kilómetros.

El Camino Francés, con más carretera asfaltada, es muy frecuentado. Por eso a lo largo de este camino se encuentran muchos albergues, o bares así como muchas fuentes de agua. Dicen también que es un camino más espiritual …. . Todo eso no lo he podido verificar porque mi única experiencia es la Vía de la Plata.

La Vía de la Plata es más agreste porque transcurre mayoritariamente por caminos. Por ella el peregrino puede caminar dentro de la naturaleza pasando por muchos pueblecitos. También está puntuada por grandes centros de interés histórico y cultural (por ej. Mérida, Salamanca, Cáceres, Zamora). Hay que respetar un estricto programa de etapas porque los sitios para dormir, albergues o refugios, son escasos.

Por mi carácter personal, porque me gustan más la naturaleza, la tranquilidad y el encuentro con la gente de los pueblos, he escogido este camino. No me molestaba tampoco la soledad dado que, durante 10 días, a principio de este largo recorrido, a saber en Andalucía, iba a caminar sola. Luego, en Puerto de Béjar nos encontraríamos mi marido y yo (esto explica que mis comentarios pasan del « yo » al « nosotros » o al contrario).

Pero antes de comentar un poco mis impresiones es necesario dar unas explicaciones – muy resumidas porque sobre el tema, el de la gran Historia de esta Vía, se encuentran un montón de libros y muchas reseñas en Internet.

HISTORIA :

¿ Qué es la Vía de la Plata ?

La Vía de la Plata es el resultado de un trasiego continuo a lo largo de milenios porque, desde tiempos muy antiguos, ya existían pasos naturales entre las montañas. Me refiero a la tradición pastoril anterior, iniciada por los cambios estacionales, cuando la nieve del norte obligaba a desplazarse al sur en busca de pastos, o cuando el seco verano obligaba a subir a las verdes praderas del norte.

Luego, el camino tomó un sentido más comercial por la búsqueda del oro (Sierra Morena, cuenca del río Tajo, zona leonesa) y del estaño (zona extremeña y gallega) para la elaboración del bronce.

Hacia el año 220 a.C. este trazado antiguo fue utilizado por Aníbal y su ejército cartaginés en la conquista de la meseta norte antes de la segunda guerra púnica.

Pero son sobretodo los romanos quienes aprovecharon este imprescindible eje de comunicación y lo transformaron, paulatinamente, en una calzada, que comenzó a construirse en Emerita Augusta (Mérida) capital de la provincia de Lusitania en época de Octavio Augusto y adquirió la mayor parte de su configuración a finales del siglo 1 a.C. Al principio, la primera función de esta vía era militar. Después sirvió como instrumento político, administrativo, comercial y cultural.

A lo largo de la Vía fueron fundadas algunas grandes ciudades como Hispalis (Sevilla), Italica (Santiponce), Vicus Caecilius (Puerto de Béjar), Emerita Augusta ( Mérida) Castris Caecili (Cáceres), Helmantica (Salamanca). Por tanto la Vía de la Plata fue para la Península ibérica el principal instrumento romanizador.
A finales del Imperio, con la conversión del emperador Constantino, se hizo también la ruta, vía de la cristianización. La expansión de la religión cristiana se amplificó más aún con los invasores germánicos : suevos, vándalos y alanos, que utilizaron la Vía como pista de despegue.

A principios del siglo VIII, con la llegada de los musulmanes, la Vía de la Plata fue de nuevo utilizada como instrumento militar. Ellos la aprovecharon en sus incursiones al noroeste peninsular, desde las primeras del general Tarik, hasta la famosa campaña de Almanzor que culminó en Santiago de Compostela, el 11 de agosto de 997, de donde se llevó las campanas de la catedral para fabricar unas lámparas en la mezquita de Córdoba…

Es de los árabes de donde deriva el nombre actual de la ruta. « El nombre « de la plata » no hace referencia a la plata como pudiera pensarse sino que sería derivado de los términos árabes : al-balath (pavimento) o de Balata (camino enlosado o empedrado), en donde su primera parte (ba-) se pronuncia de una forma cerrada, parecida a la « p », pudiendo evolucionar al castellano medieval como « (p)lata ».

En cuanto a la expresión ruta de la plata, en este caso, ruta es un galicismo, un préstamo tomado del francés. Normalmente todas las calzadas romanas son «vías» y no «rutas» (cf. la via appia, en Roma).

¿ Y el Camino Mozárabe ?

La reconquista coincidió con el inicio de las peregrinaciones a la tumba del apóstol Santiago y permitió el reciclaje de la antigua vía militar en nueva ruta de peregrinación cristiana : la ruta por la que los mozárabes de Al-Ándalus peregrinaron a Compostela en la Baja Edad Media. Y así nació el Camino Mozárabe.

La leyenda de Santiago

Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y hermano de Juan, era uno de los 12 apóstoles de Cristo. Salió hacia el extremo Occidente, hacia Galicia, esa tierra del fin del mundo, a la que los romanos llamaban « Finis Terrae », para evangelizar a la gente .

Cuando regresó a Palestina, en el año 44, fue torturado y decapitado por Herodes Agripa, y ése prohibió que fuese enterrado. Sin embargo sus discípulos Atanasio y Teodoro recogieron su cuerpo y lo embarcaron en el puerto de Jaffa rumbo a Galicia, donde había predicado, para ser enterrado. Amarraron el barco en Iria Flavia, la capital de la Galicia romana (actual Padrón), en la ría de Arosa, y enterraron el cuerpo del apóstol en un compostum (cementerio) en el bosque de Liberum Donum, donde construyeron una cripta y levantaron un altar. Entonces el santuario fue olvidado por todos, hasta el año 813, cuando un eremita llamado Pelayo acudió a Teodomiro, obispo de Iria Flavia, para contarle el extraño fenómeno que venía presenciando : en medio de un bosque aparecían estrellas y se oían cánticos.

El obispo ordenó inspeccionar el terreno y allí aparecieron las ruinas de un sepulcro con los restos del apóstol Santiago. Tras este suceso se llamaría al lugar Campus Stellae (campo de la estrella), de donde derivaría al actual nombre de Compostela.

La noticia del hallazgo se extendió por toda Europa y empezaron entonces a acudir peregrinos de todo el continente. El mito de Santiago se amplificó aún más y a la figura de Santiago apóstol la sustituyó la de Santiago matamoros, el cual luchaba por reconquistar territorio al moro invasor.

En el 1075 comenzaron las obras de la catedral y en el 1170, se creó la Orden de Santiago para proteger a los peregrinos de los bandidos.

Con el fin de la Reconquista, acabada en el sur de la península con la toma de Granada en 1492, y luego el desarrollo de España como gran nación que iba a extenderse hasta un nuevo mundo, se olvidó la devoción por Santiago…

En 1878, al realizar una obra en la catedral, se encontraron los restos del apóstol. El papa León XIII declaró, con la bula Deus omnipotens (1884), que los huesos encontrados en Compostela coincidían con las reliquias de Santiago Apóstol, revitalizando así las peregrinaciones hasta el lugar santo.

A mediados de los 80, coincidiendo con la declaración de Santiago de Compostela como ciudad Patrimonio de la Humanidad, empezaron a llegar más peregrinos.

Y, en 1987, el camino de Santiago fue proclamado por el Consejo de Europa, Primer Itinerario Cultural Europeo…

EL PEREGRINO . LAS ETAPAS PRELIMINARES DE LA PEREGRINACIÓN A SANTIAGO DE COMPOSTELA

La Credencial

La Credencial del Peregrino es un documento imprescindible para poder identificarse ante quien se solicita alojamiento. Este salvoconducto deberá obtenerse antes de emprender la ruta y sólo se concede a los peregrinos que manifiestan su intención de hacer el Camino a pie, en bicicleta o a caballo.
En Bélgica se puede obtener la credencial a través de la « Association des Amis de Saint Jacques de Compostelle » . Esta asociación se reune, cada primer jueves del mes (o casi), en el Centro gallego de Bruselas, donde el futuro peregrino puede asistir a una presentación de la peregrinación, ver diapositivas, escuchar consejos útiles, comprar libros en la biblioteca y, si está decidido, recibir la credencial.

La credencial es el pasaporte del peregrino que le permite alojarse en los albergues del camino. Sirve también de acreditación porque en ella se van poniendo sellos o firmas de los sitios representativos por donde transcurre la peregrinación : parroquias, albergues, ayuntamientos. A menudo estos sitios son …. los bares, porque son los sitios más frecuentes en los que se pueden encontrar las llaves del alojamiento…

A final de la peregrinación y a condición de mostrar la credencial se puede recoger la Compostela.

La Compostela

«La Compostela» es la Certificación Oficial que concede el Arzobispado de Santiago, acreditando que se ha llegado a Compostela en peregrinación por motivos religiosos u otros (humanos, culturales…). Son requisitos necesarios para conseguir este documento, aparte de los motivos citados, recorrer a pie al menos 100 kilómetros, en bicicleta no menos de 200 kilómetros o a caballo, que al igual que a los de a pie, se les exige un mínimo de 100 kilómetros. Entonces, no hay que recorrer el camino entero… Así en Santiago encontré a un grupo de jóvenes escolares que habían caminado desde Oviedo y parecían muy felices al obtener su Compostela ( recorrer un tramo del camino…. ¿no podría ser una idea para otro tipo de viaje escolar ? ).

Entrenamiento físico

Es necesario entrenarse antes con distancias cada vez más largas y, si es posible, con una mochila, porque es un camino que requiere un esfuerzo físico bastante importante. En Bélgica existen muchas posibilidades de caminatas para prepararse (« Marches Adeps », « Marches de la Fédération des Marches populaires»).

La mochila
No puedo detallar aquí el contenido de la mochila (-que el lector interesado por emprender esta aventura pedestre me pregunte por su aspecto práctico-) pero lo más importante es que pese lo menos posible, idealmente el décimo del propio peso. Es decir llevar lo mínimo, o sea lo estricto necesario para vivir…

El recorrido

Aquí están pueblos o ciudades que recorren la Vía de la Plata (o : Camino Mozárabe), desde Sevilla :

Sevilla, Guillena, Castilblanco de los Arroyos, Almadén de la Plata, El Real de la Jara, Monesterio, Fuente de Cantos, Zafra, Los Santos de Maimona, Villafranca de los Barros, Almendralejo, Torremegía, Mérida, Aljucen, Alcuéscar, Cáceres, El Casar de Cáceres, Cañaveral, Galisteo, Carcaboso, Aldeanueva del Camino, Baños de Montemayor, Puerto de Béjar, Calzada de Béjar, Valdelacasa, Fuenterroble de Salvatierra, San Pedro de Rozados, Salamanca, El Cubo de la Tierra del Vino, Villanueva de Campean, Zamora, Granja de Moreruela.

Desde este pueblo se puede conectar con el Camino Francés en Astorga o seguir a través de Ourense el Camino Sanabrés. Éste, a su vez, presenta dos variantes entre La Gudiña y Ourense: (a) la que pasa por Verín, Ginzo de Limia y Allariz, y b) la que pasa por Laza, Vilar de Barrio y Xunqueira de Ambía.

He escogido el Camino Sanabrés y el que pasa por Xunqueira de Ambía , porque atraviesa la Galicia de adentro y a la vez es más montañoso, garantía de paisajes pintorescos.

Aquí están los pueblos o las ciudades que jalonan el Camino Sanabrés ( también llamado Camino Mozárabe) : Tábara, Bercianos de Valverde, Villanueva de las Peras, Santa Marta de Tera, Rionegro del Puente, Mombuey, Puebla de Sanabria, Requejo, Padornelo, Lubián, A Gudiña, Laza, Vilar do Barrio, Xunqueira de Ambía, Ourense, Tamallancos, Cea, monasterio de Oseira, Castro Dozón, Prado, Silleda, Bandeira, Puente Ulla, Santiago de Compostela.

Las guías para peregrinos

Las guías que he utilizado son las encontradas en la librería de la Asociación belga (« Association des Amis de Saint Jacques de Compostelle » ):

– una Guía en español

«La Vía de la Plata. Guía del Camino Mozárabe de Santiago», editada en 2001 por la AACS-VP de Sevilla(Asociación de Amigos del Camino de Santiago Vía de la Plata de Sevilla). La guía cubre el recorrido desde Sevilla a Santiago por Laza y Vilar de Barrio, etapa a etapa, así como el desvío al Camino Francés desde Granja de Moreruela a Astorga. Incluye un mapa de cada etapa, una referencia histórica y una serie de consejos diversos para peregrinos. Esta guía incluye un folleto con la ultimas modificaciones del recorrido o sus infraestructuras.

Existen también otras guías que algunos peregrinos encontrados en el camino llevaban con ellos, como ésta :

«La Ruta de la Plata a pie y en bicicleta». Editorial El País – Aguilar (2000). Describe únicamente el recorrido entre Mérida y Santiago por Astorga, pero ésta es una guía muy buena para peregrinos por los mapas, las fotografías y los comentarios sobre los aspectos culturales e históricos de los lugares por los que se pasa.

– una Guía en inglés :

«Vía de la Plata», de Alison Raju, editada por Cicerone Press, 2002. Cubre toda la ruta desde Sevilla a Santiago por el Camino Mozárabe, e incluye un apéndice sobre el camino hasta Finisterre.

He consultado sobre todo la guía española y la inglesa me ha servido para encontrar algunos detalles geográficos porque era más detallada y precisa.

DESPUÉS DE LA PEREGRINACIÓN. MIS IMPRESIONES

A. LOS PELIGROS. LOS ASPECTOS NEGATIVOS :

1° La señalización

Antes de salir habia imaginado que pudiera haber problemas por los ladrones. ¡Por supuesto que no ! ¡ Qué tonta estaba ! « los ladrones no van por las montañas sino por las ciudades ! » como me dijo un peregrino español. El peligro más serio puede venir de la falta de señalización.

El camino de Santiago, como se sabe, está señalizado con flechas amarillas que a veces son bastante escasas. Por falta de flechas, me perdí mientras caminaba en el recorrido andaluz y me encontré solita por la montaña en medio de un rebaño de ovejas… Me esforcé por quedarme tranquila y volví atrás hasta encontrar otra vez, por fortuna, la preciosa flecha.

Otro motivo de extravío es la construcción de alguna carretera o incluso de una autopista como la de Orense-Santiago, lo que hace desaparecer el camino y perder mucho tiempo en busca de una pista alternativa.

2° El alojamiento

Por la Ruta de la Plata no se encuentran demasiados albergues de peregrinos, hay que dormir donde se pueda o sea en locales ofrecidos por ayuntamientos ( una escuela vieja, un local social, un polideportivo). En algunos de éstos hay que dormir en el suelo (ej.Valdesalor,Tábara), cuya limpieza varía mucho de un sitio a otro ( ¡ no comentaré la ausencia de ducha !).

Por su parte, la ayuda de la iglesia por alojar a los peregrinos es algo tacaña; dos excepciones, el refugio parroquial de Fuenterroble de Salvatierra, un hogar de peregrinos atendido por un hospitalero de verdad (Blas, el cura), o la residencia para minusválidos psíquicos de Alcuéscar (La Casa de la Misericordia de la Congregación de Esclavos de María y los Pobres -¡úf !-) que no sólo ofrece habitaciones individuales sino también cena.

También hay de vez en cuando un albergue privado como en Real de la Jara.

Un albergue sobresaliente es el de Laza muy moderno, limpio y bien concebido para acoger a los caminantes. Es administrado por la agrupación local de Protección Civil.

A veces, debido a un albergue en construcción (ej.,Puerto de Béjar) o en obras (ej.,Sta Marta de Tera) o por error de la guía (ej.,Tamallancos) , no existe nada. La única solución es adelantar la etapa siguiente , o sea 10 o 15 kilómetros más ; sin comentario respecto al estado de cansancio.

A veces como única opción (Cáceres, Cañaveral, Zamora, Puebla ), a veces como alternativa al refugio (ej. Monesterio, Puebla de Sanabria)..había que recurrir a un hostal cuyo precio es modesto (15 euros) y donde se puede disfrutar ducha y agua caliente.

3° Los animales

Los perros

No puedo acordarme del camino sin evocar los ladridos de perros. Éstos vigilan las fincas o cuidan a los rebaños de ovejas. Si algunos parecían verdaderamente feroces, la mayoría estaba finalmente tranquila. Sin embargo es imprescindible llevar bastón, que también tiene otros usos, como facilitar la marcha, difícil por el peso de la mochila.

El ganado vacuno se encuentra casi siempre que hay una dehesa (continuamente se encuentran en las praderas de Cáceres y de Salamanca) y a veces es bravo. La [J1] única solución es quedarse lo más quieto posible, y prepararse a saltar la barrera – si la hay.

Las serpientes

No sé cómo nombrarlas exactamente. Había unas, cortitas, de color negro y otras, largas de 3 metros, de colores verde y amarillo, que eran víboras. Con mi temor de los reptiles, me he negado a pasar las noches al aire libre, pero, en Xunqueira de Ambía, encontramos a una peregrina alemana, ecologista convencida y sobre todo muy soñadora, que dormía al raso. ¡Qué imprudente era !

4° EL calor

Como, desde este año , tengo la suerte de elegir las fechas de mis « vacaciones »(sin comentario), había decidido andar en la primavera, durante los meses de mayo y junio. Salí de Sevilla el 20 de mayo pero, por mala suerte, el verano había anticipado su llegada. Así que en Andalucía y en Extremadura, caminé con temperaturas situadas …. ¡entre 35 y 40 °C. , sin ninguna sombra !

El calor era insoportable. Tenía que madrugar. Empezaba a andar a las seis de la mañana, antes de que saliera el sol. Y llevaba conmigo 3 o 4 litros de agua por lo menos, lo que aumentaba el peso de la mochila pero era imprescindible visto que las distancias son a menudo bastante largas (hasta 40 km entre pueblo y pueblo).

Sin embargo, todas estas dificultades del camino se olvidan de prisa ante tantos otros recuerdos inolvidables.

B. LAS VENTAJAS . LOS ASPECTOS POSITIVOS

1° LA NATURALEZA

Lo extraordinario es pasar a través de tantos paisajes tan variados.

Primero ANDALUCÍA. Tan pronto como, a la salida de Sevilla, se atraviesa el Guadalquivir con sus parajes inquietantes (solares, innumerables senderos perdiéndose por las zarzas), se descubren cortijos con plantaciones de olivares y naranjales, fincas valladas donde entre alcornoques u olivos corren cerdos negros, cabras, ovejas…, cotos de caza donde echan a volar perdices y se dispersan centenares de conejos. En medio de esta naturaleza que huele a orégano y jara, anidados en el calor y el sol, unos pueblos blancos, como Guillena Real de la Jara. Tan blanco que pudiera saltarnos a los ojos.

Luego, para ir hacia Castilblanco de los Arroyos, por veredas y cañadas se atraviesa el Parque natural de la Sierra Norte de Sevilla . Luego se toma el Camino real, el que sirvió al tránsito de los restos de San Isidro, hacia León. En el recorrido se descubre cerca de una capilla dedicada al santo las tristes reliquias de una romería (botellines, vasos quebrados, papeles, plásticos…). El paisaje se vuelve más arido, más seco.

Entramos en EXTREMADURA. Aquí se replantan campos de olivos. Más lejos, hacia Almendrajo, se extienden muchas viñas. Al fin de la etapa , espectacular panorama del río Guadiana donde embellecida por las plantas pantanosas y los juncos del río, resultado de un notable trabajo ambiental, se alza Mérida la romana, alcanzada por el paso de un largo puente romano. Sigue la travesía de Extremadura con sus fincas de cerdos negros (¡ah, el exquisito jamón ibérico !) y dehesas de toros bravos ( ¡Cuántas portelas tuvimos que abrir y cerrar ! )

Las flores extremeñas revientan de alegría primaveral, animadas por el vaivén incesante de los insectos. Pájaros de todas las especies zumbando en los matorrales –en comparación con esto ¡qué silenciosa es nuestra selva de Valonia ! – mientras que, altos en el cielo, giran los rapaces . Las cigueñas abundan por todas partes, prados, postes, campanarios y no nos dejarán hasta la llegada a climas más templados. Aquí está otra ciudad mágica, medievalmente perfecta, una alhaja intacta : Cáceres. Ésta tiene aspecto festivo porque la feria de junio se alarga a través de sus callecitas.

Proseguimos nuestra travesía de CASTILLA. Bajamos al valle del Tajo y otra vez subimos por la montaña. Encontramos – ¡sorpresa !-algunos charcos, e incluso podemos ver cerezos hinchados por su fruta bien roja (no estamos muy lejos del valle de la Vera ). De Fuenterroble a San Pedro el paisaje, salpicado por unas encinas formando unos bosques aclarados, se parece al serengeti africano. Por aquí y por allí, las manchas blancas de las cigueñas, atraídas por la proximidad de unos charcos .. Y sigue, sigue todavía la montaña hasta que descubrimos a lo lejos Salamanca. ¡Ah ! Salamanca, la única, la intelectual, hoy en día invadida (con razón) por los turistas. Aquí están los campos de Castilla, llanos, aplastados por el sol. Aquí, el camino, estirándose paralelamente a la carretera N-630, resulta monótono.

Bajamos hasta Zamora al lado del río Duero. Llegamos al final de la etapa del día : Granja de Moreruela, cruce de caminos que llevan al peregrino a Santiago. Tomamos el Camino Sanabrés. Al llegar a Tábara la tierra se vuelve resueltamente dedicada a la agricultura (hay viñas y cereales). Cruzamos el río Esla y encontramos otra vez el olor a jara y espliego. De Tábara a Camarzana nos sorprenden las numerosas bodegas excavadas en el mismo suelo. La tierra está muy irrigada. Hay huertos, bordeados de árboles frutales donde se cultivan verduras : judías, lechugas, … y fruta (fresones). Como de costumbre salimos muy temprano hacia Mombuey, la etapa siguiente. Admiramos el mágico espectáculo de la madrugada todavía mojada por el rocío de la noche. A lo largo del camino húmedo se alinean chopos…

De repente – ¿qué vemos delante de nuestros ojos ?- : un zorro magnífico con un largo abrigo de piel rojiza atravesando el camino a toda prisa, perseguido por tres mastines ladrando. Durante largo tiempo, oiremos los ladridos esperando secretamente ¡qué no atrapasen al zorro!

Pasado Mombuey dentro de una vegetación de jaras y retamas, percibimos una cierva corriendo, ligera, delante de nosotros, – no será la única que vemos-. Al penetrar en una selva de castaños, entendemos que penetramos todavía más en la España húmeda. Llegamos a Puebla de Sanabria, espléndida ciudad medieval que, mirada desde lejos, por su aspecto de ciudadela dominando el río Tera nos recuerda … Namur.

Bajamos hasta Lubián donde podemos ver casas con una escalera exterior ; eso ya huele al país gallego. Subimos hasta el paso de Canda y ¡… entramos en GALICIA !…

Los paisajes se hacen más amplios, más ondulados, más verdes; los pueblos o los minifundios esparcidos en el campo son muy pobres, incluso a veces abandonados. Las casillas de adobe están semiderruidas. Y por todas partes se alzan los hórreos, los graneros gallegos. En la bajada hasta Laza encontramos una vegetación donde se mezclan helechos, digitales, retamas y pinos.

De Laza a Xunqueira de Ambía atravesamos la sierra separando el valle de Laza del de Vilar. Llegamos a Xunqueira por un bosque de robles y nogales. El sendero forestal, una corredoira, está totalmente embarrado y encharcado, de lado a lado ( por suerte la práctica del descenso de barrancos ayuda a andar en el agua con las zapatillas de deporte ).

El recorrido hasta Ourense resulta todavía menos agradable : hay muchas carreteras, una autopista en obras, la que unirá Orense a Santiago, y, en la entrada de Ourense, tenemos que pasar por el polígono industrial. Cruzamos el río Minho. Las casas que bordean el río son de colores vivos evocando el Portugal próximo.

Vamos caminando hacia Castro de Dozón por subidas y bajadas a través de la montaña florecida por helechos y vigorosas digitales púrpuras Los árboles que nos acogen son todavía castaños y robles, mezclados esta vez a los eucaliptos. Todavía pasamos por unos pueblecitos muy pobres, recogidos en sí mismos, con una economía autosuficiente.

Andamos hasta Silleda, luego cruzamos el río Ulla. Nos dará un pequeño escalofrío de vértigo al pasearnos por el viaducto desde donde se aprecia una impresionante vista del río Ulla que corre 70m. más abajo.

Última etapa, la que va de Ponte Ulla a Santiago. Madrugamos entre bruma y niebla siguiendo un camino bordeado por altos y fantasmales eucaliptos. Pequeñas aldeas, iglesias, cruceiros, pasos, puntúan nuestro camino. En cuanto a las conchas o flechas amarillas, abundan para señalar el camino de Santiago. Andamos más deprisa (¿resistencia ? ¿esperanza de llegar a la meta ?) y al final de la mañana llegamos a una cumbre desde donde se descubren las torres de la catedral de Santiago de Compostela !

Inmensa felicidad de haber llegado al final. Lágrimas de alegría.

2° LA CULTURA

No voy a detallar el inmenso tesoro histórico y cultural que hemos encontrado porque el lector hispanista ya conoce todo eso. Hay los restos de la calzada romana puntuada por miliarios, puentes u otros testimonios famosos como las ruinas de Itálica en Santiponce o el acueducto de los Milagros o la presa de Proserpina a la salida de Mérida. Hay monasterios como el de Oseira, muy impresionante o las ruinas del monasterio de Moreruela, el primero de la Orden del Cister. Hay todas las huellas de la antigua peregrinación a Santiago : estatuas del santo como en Santa Marta de Tera, la imagen de Santiago peregrino, la más antigua que se conserva, mojones, cruces, un antiguo hospital de peregrinos (en Rionegro del Puente), y miles de iglesias (desafordunadamente casi todas cerradas excepto a la hora de la misa, si la hay) de todo estilo : visigóticas, románicas, góticas… Hay, en fin, las joyas de las ciudades encantadoras, casi todas declaradas por la Unesco « Patrimonios de la humanidad » : Sevilla, Mérida, Cáceres, Salamanca, Zamora, Santiago.

Mientras que la naturaleza nos había dado el placer de los sentidos, la vista de estas huellas dejadas por el hombre desde hace tantos siglos nos dejó el deleite de la mente.

3° LOS ENCUENTROS

El encuentro con la gente de los pueblos

La ventaja de hablar castellano es inaudita porque permite interaccionar directamente con los habitantes de los pueblos que se van cruzando.

Por todas partes, salvo excepciones, sólo nos hemos encontrado con gentes que nos acogían con unas palabras o tenían gestos que nos emocionaban : un hombre que al vernos sentados al borde de la carretera nos ofreció botellas de cerveza y sidra, otro en la entrada de Orense que nos propuso cortar cerezas en su huerto para que las comiéramos u otro, aquel campesino andaluz que, con un calor tórrido, me invitó a refrescarme con la manguera de riego que usaba en su campo.

Otros y otros que nos hablaron de su pueblo, de su familia o de vez en cuando de su trabajo anterior en un país extranjero : Alemania, Francia, Suiza…Su ilusión por intercambiar algunos recuerdos con nosotros…

Y por todas partes encontrar un ambiente humano, como compartir el almuerzo, sentados todos en una larga mesa, con unos camioneros charlando ánimadamente de sus problemas de transportes y carreteras.

Miles de palabras y frases intercambiadas con la gente… Inolvidable y necesario calor humano.

El encuentro con los peregrinos

Hay poquísimos pereginos por la Vía de la Plata… Un peregrino vasco me ha contado que en 2002 hubo 2000 peregrinos por la Vía de la Plata respecto al número de 700000 en el Camino Francés….

Sobre todo hemos encontrado a alemanes. Los demás eran dos holandeses, un francés y un vasco así como dos jóvenes ceutís con quienes hemos caminado desde Salamanca. La mayoría de los peregrinos encontrados no hacía el tramo completo. Hay unos que salen de Sevilla y se paran en Salamanca u otros que salen de Salamanca y se paran en Santiago. Otros hacen una parte del camino y al año siguiente « reanudan » otro tramo como lo hacían esos dos ciclistas barceloneses encontrados cerca de Castro Dozón, que se habían atascado en una vereda encharcada.

El encuentro consigo mismo

De vuelta a casa muchos amigos me han preguntado por el sentido de tal « peregrinación ». Para mí ésta ha significado sobretodo simpatizar con la gente y vivir en simbiosis con la naturaleza, así como, al tener una meta la caminata, tentar los propios límites y llevar hasta el final un esfuerzo.

Resumiendo en pocas palabras : conocer, durante un mes, un paréntesis fuera del tiempo, vivir una aventura extraordinaria, la de la Vía de la Plata.

Françoise TOUSSAINT